Un juez en Veracruz dictará los años de prisión para Marlon ‘N’, declarado culpable del feminicidio de Montserrat Bendimes. La condena podría alcanzar hasta 70 años de cárcel.
Tras cinco años de dolor y una lucha que transformó las leyes en México, este jueves 16 de julio se define el destino de Marlon ‘N’. Conocer su condena no solo cierra un capítulo trágico, sino que marca un precedente histórico contra la impunidad y la violencia de género.
El fin de una larga espera judicial en Veracruz
Este jueves 16 de julio de 2026, el sistema de justicia del estado de Veracruz enfrenta una de sus pruebas más mediáticas, complejas y simbólicas de los últimos años. Un juez de control determinará finalmente los años exactos que Marlon ‘N’ pasará tras las rejas por su crimen.
El pasado jueves 9 de julio, el agresor fue declarado formalmente culpable por el delito de feminicidio en agravio de Montserrat Bendimes Roldán. La joven, quien era una destacada estudiante de ingeniería, fue brutalmente atacada en abril de 2021, perdiendo la vida días después.
La audiencia para la individualización de sanciones y reparación del daño está programada para las 15:00 horas de este jueves. Durante esta sesión crucial, se espera que tanto la Fiscalía General del Estado (FGE) como la defensa legal de la familia exijan que se aplique la pena máxima.
Según lo estipulado por el Código Penal vigente en la entidad, el responsable podría enfrentar una condena que oscila entre los 40 y los 70 años de prisión. Las múltiples agravantes del caso, incluyendo la saña del ataque y la posterior huida, juegan un papel crucial en la decisión del magistrado.
La noche que cambió para siempre a Boca del Río
El sábado 17 de abril de 2021, la vida de “Monse”, como la llamaban cariñosamente sus amigos y familiares, fue truncada de manera violenta en un domicilio ubicado en la colonia Casas Tamsa, en el municipio de Boca del Río.
Marlon ‘N’, quien en ese entonces era su pareja sentimental y compañero de universidad, le propinó una serie de golpes que le causaron un severo traumatismo craneoencefálico, además de múltiples fracturas en el cuello y los brazos. La gravedad de las lesiones resultó ser completamente irreversible.
En lugar de llamar inmediatamente a los servicios de emergencia para salvarle la vida, los padres del agresor decidieron trasladar a la joven por sus propios medios a un hospital privado. Esta acción, según han argumentado las autoridades ministeriales, buscaba encubrir el crimen, limpiar la escena y ganar tiempo para la fuga.
Seis días después del brutal ataque, el 23 de abril de 2021, los médicos especialistas confirmaron la muerte cerebral de la joven de apenas 20 años de edad. A partir de ese trágico momento, el agresor se dio a la fuga con rumbo desconocido, evadiendo su responsabilidad.
El feminicida permaneció prófugo de la justicia durante más de un año, generando una ola de indignación. Finalmente, tras una intensa presión social, cateos y una recompensa de 250 mil pesos ofrecida por las autoridades, fue capturado a principios de junio de 2022 en la ciudad de Mérida, Yucatán.
El legado de Monse: Un antes y un después en la ley
El caso no solo conmocionó profundamente a la sociedad veracruzana, sino que encendió la chispa de un movimiento nacional sin precedentes. La indignación ciudadana, lejos de apagarse, se transformó rápidamente en una exigencia de acción legislativa contundente.
La participación activa de diversos colectivos feministas, destacando la labor de Las Brujas del Mar, fue fundamental para visibilizar las graves fallas del sistema judicial. Su exigencia de justicia resonó en todos los rincones del país, obligando a los legisladores a prestar atención.
De esta dolorosa tragedia nació la iniciativa conocida popularmente como la Ley Monse, una reforma estructural al Código Penal diseñada específicamente para castigar de manera severa a quienes encubran a feminicidas, incluso si se trata de familiares directos o amigos cercanos.
Esta legislación, aprobada por unanimidad, busca cerrar de una vez por todas las lagunas legales que permitieron a los padres del agresor ayudarlo a escapar en un primer momento sin enfrentar consecuencias penales definitivas que los mantuvieran en prisión.
La madre de la víctima, Cecilia Roldán, ha mantenido una postura firme, valiente y digna durante estos cinco largos años de desgaste emocional. “La justicia tarda, pero llega”, expresó recientemente con alivio tras conocer el fallo condenatorio emitido por el juez.
La resolución que se emite hoy no devolverá la vida a la joven estudiante, pero representa un paso firme y necesario hacia la erradicación de la impunidad en México. Toda la sociedad observa atenta el veredicto final que marcará la historia judicial del estado.


