La celebración del Día de Muertos terminó en un momento de angustia para estudiantes y padres de familia de una escuela primaria de Tantoyuca, al norte de Veracruz, luego de que un torito de pirotecnia explotara y lanzara artefactos encendidos en diferentes direcciones, dejando a dos niños lesionados.
El accidente ocurrió durante la mañana del miércoles 28 de octubre, en las instalaciones de la escuela primaria Leona Vicario, donde se desarrollaba una actividad alusiva al Xantolo, una de las tradiciones más representativas de la región Huasteca.
Lo que inicialmente formaba parte de los festejos tradicionales se convirtió en una emergencia cuando el artefacto pirotécnico perdió el control mientras era manipulado por un adulto en el patio del plantel.
De acuerdo con los videos que comenzaron a circular en redes sociales, el torito se encontraba encendido cuando los fuegos artificiales comenzaron a salir disparados sin una dirección definida. Algunos de ellos habrían rebotado contra la estructura del domo escolar, provocando que las chispas y explosiones alcanzaran distintas zonas donde se encontraban los asistentes.
Durante la grabación se escuchan gritos de estudiantes y adultos que presenciaban la actividad, mientras la persona que portaba el torito era auxiliada para colocar la estructura en el suelo, aunque todavía permanecía encendida.
El incidente provocó momentos de desesperación entre las familias, que se encontraban reunidas en el plantel para participar en las actividades con motivo del Día de Muertos.
Dos estudiantes resultaron lesionados tras la explosión del torito
Después del accidente, elementos de Protección Civil Municipal de Tantoyuca acudieron a la escuela primaria Leona Vicario para atender el reporte de emergencia y brindar asistencia a los alumnos afectados.
De acuerdo con la información difundida por la corporación, a la institución llegó la unidad municipal número 04, en la que viajaban un operador y una enfermera, quienes proporcionaron atención a dos estudiantes que presentaron afectaciones durante la quema del artefacto.
Posteriormente, los padres de familia decidieron trasladar a los menores por sus propios medios a un hospital, con la finalidad de que recibieran atención médica y fueran valorados por personal de salud.
Aunque en redes sociales se mencionó que los niños habrían presentado quemaduras leves, hasta el momento no se han difundido detalles oficiales que permitan confirmar la gravedad de las lesiones ni su evolución médica.
Otros reportes periodísticos señalaron que la pirotecnia también habría alcanzado a personas que se encontraban cerca del espectáculo, lo que incrementó la preocupación entre los asistentes.
Así ocurrió el accidente durante los festejos del Xantolo
El accidente se registró mientras la comunidad escolar participaba en las actividades relacionadas con el Xantolo, celebración tradicional de la Huasteca que forma parte de las conmemoraciones del Día de Muertos.
Uno de los elementos utilizados durante el festejo fue un torito pirotécnico, una estructura que suele ser cargada por una persona mientras se encienden cohetes y otros dispositivos que producen luces, chispas y explosiones.
Sin embargo, durante su utilización en la primaria Leona Vicario, los fuegos artificiales comenzaron a salir disparados en distintas direcciones, aparentemente después de rebotar contra la estructura que cubre el patio escolar.
Las imágenes difundidas del incidente muestran cómo la situación se salió de control en cuestión de segundos. Los asistentes comenzaron a gritar y algunos buscaron alejarse del lugar para evitar ser alcanzados por los artefactos encendidos.
La situación obligó a interrumpir la actividad y movilizó a los cuerpos de emergencia municipales.
El uso de pirotecnia en espacios escolares también generó cuestionamientos entre padres de familia, particularmente por la presencia de niñas y niños en un lugar donde los fuegos artificiales podían representar un riesgo.
Escuela Leona Vicario ofrece disculpas tras el incidente
Después de lo ocurrido, la escuela primaria Leona Vicario difundió un mensaje de disculpa a través de una página local de Tantoyuca, en el que reconoció la responsabilidad relacionada con el incidente.
De acuerdo con la información publicada, la institución explicó que el torito pirotécnico había sido donado por un padre de familia y sostuvo que el personal escolar no actuó con dolo al incorporar este elemento en las actividades conmemorativas.
Asimismo, señaló que, después de lo sucedido, los demás padres de familia optaron por retirar a sus hijos del plantel, debido al susto provocado por las chispas y los fuegos artificiales.
La disculpa de la institución se produjo en medio de la preocupación generada por el accidente, especialmente porque la actividad se desarrollaba dentro de una escuela primaria, donde se encontraban numerosos menores de edad.
Hasta la información difundida el 30 de octubre, no se habían dado a conocer mayores detalles sobre posibles medidas administrativas o educativas derivadas de lo ocurrido.
Cuestionan el uso de pirotecnia en actividades escolares
El accidente ocurrido en Tantoyuca vuelve a poner sobre la mesa los riesgos relacionados con el uso de fuegos artificiales durante celebraciones públicas y escolares.
Aunque los toritos pirotécnicos forman parte de algunas expresiones festivas y tradiciones populares, su utilización implica riesgos cuando no existen condiciones adecuadas para mantenerlos alejados de los asistentes.
En espacios como patios escolares, donde se concentran estudiantes, docentes y familiares, la presencia de artefactos explosivos puede provocar quemaduras, lesiones y situaciones de emergencia, especialmente cuando los dispositivos pierden estabilidad o los proyectiles salen disparados hacia zonas concurridas.
El caso de la primaria Leona Vicario también abre interrogantes sobre las medidas de prevención que deben considerarse antes de organizar actividades con pirotecnia en instituciones educativas.
Entre los aspectos que generan preocupación se encuentran la distancia entre los artefactos y el público, las condiciones del espacio donde se realizan las quemas y la existencia de personal capacitado para manipular estos dispositivos.
Por ahora, el accidente dejó como saldo confirmado la atención de dos estudiantes por parte de Protección Civil Municipal y su posterior traslado por sus familiares para recibir valoración médica.
Lo que debía ser una celebración de las tradiciones del Día de Muertos terminó convirtiéndose en un episodio de angustia para la comunidad escolar de Tantoyuca, que ahora espera mayores detalles sobre lo ocurrido y las condiciones de salud de los menores afectados.


