La diversidad sexual en el sur de Veracruz ha ganado mayor visibilidad y reconocimiento institucional durante los últimos años, aunque todavía persisten pendientes legales que los colectivos consideran necesarios para avanzar hacia una igualdad plena.

Luis Giovani Pérez, presidente de la agrupación de diversidad sexual Ambien Tales, en Coatzacoalcos, destacó que el reconocimiento al trabajo de los colectivos representa un cambio respecto al panorama que enfrentaba la comunidad hace una década.

El activista fue uno de los representantes reconocidos recientemente con la distinción nacional “48 Rostros”, otorgada por la fundación Cuadros y Rostro en la Cámara de Diputados, en el marco de la conmemoración de cuatro décadas y media de la marcha del orgullo en México.

Reconocimiento al activismo LGBT+ llega a los estados

Para Pérez, uno de los aspectos relevantes de la distinción es que permite visibilizar el trabajo que realizan organizaciones fuera de las principales ciudades del país.

Señaló que durante años gran parte de la conversación pública sobre diversidad sexual se concentró en determinados puntos del territorio nacional, mientras que colectivos de los estados también han desarrollado labores de acompañamiento, defensa de derechos y visibilización.

“Muchas veces se habla mucho del activismo, pero no hay un reconocimiento como tal”, expresó.

Consideró que recibir una distinción en un espacio institucional como la Cámara de Diputados representa una señal de apertura hacia el trabajo que realizan las organizaciones de diversidad sexual en diferentes entidades.

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Colectivos aún identifican pendientes legales

Aunque reconoce avances en materia de visibilidad y respaldo institucional, el dirigente señaló que todavía existen rezagos jurídicos relacionados con los derechos de la diversidad sexual.

Entre las demandas que considera prioritarias mencionó la consolidación del matrimonio igualitario en las entidades donde todavía existan pendientes, una legislación integral sobre identidad de género y la prohibición de las denominadas terapias de conversión.

Estos temas forman parte de una agenda que los colectivos de diversidad sexual mantienen activa a nivel nacional.

El planteamiento, explicó, no se limita al reconocimiento simbólico, sino que busca que los derechos de las personas de la diversidad sexual queden establecidos y protegidos mediante las leyes.

Del reconocimiento a la igualdad jurídica

El activismo LGBT+ ha transitado durante los últimos años entre dos objetivos que ahora avanzan de manera paralela: conseguir una mayor presencia en los espacios públicos y lograr que esa visibilidad se traduzca en derechos reconocidos jurídicamente.

Para el dirigente de Ambien Tales, el reconocimiento “48 Rostros” representa un avance en el primero de esos aspectos, al colocar a activistas de diferentes entidades dentro de un espacio institucional.

Sin embargo, sostuvo que aún es necesario impulsar cambios legales que permitan reducir las diferencias existentes entre entidades y garantizar que los derechos sean aplicables de manera transversal.

Activismo busca mayor presencia en la vida pública

Pérez también planteó la necesidad de que la inclusión de la diversidad sexual alcance las distintas áreas de la vida pública y gubernamental.

El objetivo, dijo, es que la perspectiva de derechos humanos no dependa únicamente de acciones aisladas o reconocimientos, sino que forme parte de las políticas y decisiones institucionales.

Desde el sur de Veracruz, los colectivos continúan impulsando esta agenda mientras aumenta la presencia pública de sus representantes.

El reconocimiento nacional recibido recientemente se suma así a un proceso más amplio: mayor visibilidad para el activismo de la diversidad sexual, pero con una agenda jurídica que todavía mantiene varios asuntos pendientes.