Tras una extenuante audiencia de más de cinco horas en el Centro Integral de Justicia, el periodista Rafael León, conocido como “Lafita”, denunció ser víctima de una persecución personal y de la fabricación de delitos por parte de las autoridades ministeriales.
Al salir de la diligencia, esposado y bajo custodia policial, León dijo “esta Fiscal me odia”, al tiempo que calificó el proceso en su contra como una estrategia sin sustento legal.
El reportero, quien fue detenido el pasado 24 de diciembre, enfrenta cargos por terrorismo, encubrimiento por favorecimiento y delitos contra las instituciones de seguridad pública. No obstante, León Segovia aseguró que las pruebas presentadas por la Fiscalía son inexistentes o manipuladas, centrando su defensa en dos puntos críticos: la propiedad de un dispositivo móvil y el testimonio de un tercero.
“Ya saben lo que fabrican hoy. Es la fiscalía; de un teléfono celular de un sujeto me quieren culpar de algo. No quieren presentar a ese testigo que tienen porque saben que se los comerían los abogados”, manifestó el periodista durante su traslado.
Defensa de Rafael León asegura que no existen pruebas en su contra
Durante la audiencia previa, el equipo legal de Rafael León presentó diversos elementos ante el juez de Proceso y Procedimiento Penal Oral con el objetivo de desvirtuar los señalamientos.
La defensa sostiene que no existen hechos delictivos reales que vinculen al comunicador con los cargos imputados, sino que se trata de un señalamiento directo para frenar su labor.
Este martes se lleva a cabo una audiencia decisiva en la que se determinará su situación jurídica. En dicho acto, la defensa presentará las pruebas finales para acreditar la inocencia de Lafita y solicitar su inmediata libertad, en medio de un caso que ha despertado la atención del gremio periodístico en el sur de Veracruz por las implicaciones de persecución a la libertad de expresión.


