Las lluvias e inundaciones que afectan a distintas regiones de Veracruz obligaron a desplegar un operativo de emergencia en el que participan más de 600 elementos, coordinados mediante los planes Tajín, DN-III-E y Marina, mecanismos de auxilio que permiten movilizar personal, vehículos y equipos para atender a la población ante situaciones de riesgo.

Las acciones se concentran en atender las consecuencias de las precipitaciones, verificar los daños, proteger a las personas que habitan en zonas vulnerables y recuperar la infraestructura afectada. Entre las tareas prioritarias se encuentran las evacuaciones preventivas, el acordonamiento de vialidades peligrosas, los trabajos de desazolve y la apertura o rehabilitación de caminos y calles.

La emergencia también requiere coordinación para restablecer servicios estratégicos, como el suministro de agua potable, la telefonía y la electricidad, cuya interrupción puede complicar la comunicación y la atención de las familias afectadas.

Los tres planes tienen funciones específicas dentro de la respuesta institucional y permiten articular las labores de seguridad pública, protección civil y auxilio militar ante contingencias ocasionadas por fenómenos meteorológicos.

¿En qué consisten los planes Tajín, DN-III-E y Marina?

Aunque los tres mecanismos tienen como objetivo proteger a la población durante una emergencia, cada uno corresponde a una institución distinta y cuenta con capacidades específicas para intervenir ante inundaciones, daños en infraestructura y otras contingencias.

Plan Tajín

Este operativo permite movilizar a elementos de seguridad estatal para auxiliar a las comunidades afectadas por fenómenos naturales.

Entre sus funciones están los rescates, el traslado de personas a refugios temporales, la limpieza de viviendas y calles, el retiro de escombros, la rehabilitación de caminos y el resguardo de las zonas afectadas. También puede proporcionar apoyo terrestre y acuático, así como asistencia mediante cocinas móviles.

Plan DN-III-E

Es el instrumento del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional para auxiliar a la población civil ante desastres.

Sus labores incluyen evacuaciones, rescates, recorridos preventivos, traslado de personas, reconocimiento de áreas de riesgo y apoyo para recuperar la movilidad en comunidades afectadas. También contribuye a identificar rutas seguras y coordinar la atención en zonas donde las inundaciones dificultan el acceso.

Plan Marina

Este mecanismo permite desplegar personal naval y recursos para responder a emergencias que amenazan a las comunidades.

En contingencias por lluvias e inundaciones, las tareas pueden incluir evacuación de habitantes, rescate en zonas anegadas, transporte de ayuda humanitaria y distribución de suministros. La intervención se adapta a las condiciones del terreno y a las necesidades identificadas por las autoridades.

¿En qué municipios del sur de Veracruz se desplegaron los operativos?

El reporte del Gobierno de Veracruz del 19 de octubre señala que el Plan Tajín participa en las labores de auxilio y seguridad en Las Choapas, Moloacán, Ixhuatlán del Sureste, Nanchital, Agua Dulce, Hidalgotitlán, Minatitlán y Coatzacoalcos.

La presencia de las corporaciones busca responder a las necesidades de cada localidad, desde el traslado de personas en riesgo hasta la vigilancia de sectores afectados por el incremento de los niveles de los ríos.

En Coatzacoalcos y municipios cercanos, las inundaciones y los escurrimientos representan un desafío adicional cuando las calles quedan anegadas y se dificulta el acceso de vehículos de emergencia. Por ello, la rehabilitación de vialidades y la apertura de rutas de comunicación forman parte de las acciones prioritarias.

La distribución de los elementos y los recursos puede modificarse conforme evolucionen las condiciones meteorológicas y se identifiquen nuevos puntos que requieran atención.

Evacuaciones, refugios y entrega de apoyos a familias afectadas

Además del despliegue operativo, las autoridades estatales y federales mantienen acciones de asistencia humanitaria para las familias que tuvieron que abandonar sus viviendas o que enfrentan dificultades para acceder a productos esenciales.

Entre los apoyos contemplados se encuentran:

  • Distribución de alimentos y agua potable.
  • Entrega de cobijas y artículos de primera necesidad.
  • Habilitación de refugios temporales.
  • Traslado de habitantes desde zonas de riesgo.
  • Recorridos para detectar afectaciones y necesidades urgentes.
  • Atención de caminos y calles para facilitar el acceso de los equipos de emergencia.

El Comité Nacional de Emergencias, encabezado durante la reunión del 19 de octubre por la gobernadora Rocío Nahle García y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, dio seguimiento a estas acciones ante el pronóstico de nuevas lluvias en el sur de Veracruz.

Restablecimiento de agua, electricidad y telefonía, otra prioridad

Las afectaciones provocadas por las lluvias no se limitan a las viviendas inundadas. La caída de árboles y postes, los daños en caminos y los problemas en la infraestructura eléctrica también pueden dejar comunidades incomunicadas o sin servicios esenciales.

Por esta razón, los trabajos de emergencia incluyen el desazolve de calles y drenajes, el retiro de obstáculos y la rehabilitación de las vías de acceso. Paralelamente, las instituciones responsables de los servicios estratégicos deben intervenir para restablecer el suministro de agua potable, la energía eléctrica y las comunicaciones.

La recuperación puede requerir más tiempo en los puntos donde el agua continúa cubriendo las vialidades o donde el terreno permanece inestable. Las autoridades deben evaluar las condiciones antes de permitir el regreso de las familias a sus hogares.

¿Qué deben hacer los habitantes ante las lluvias en Veracruz?

Mientras continúen las precipitaciones y el monitoreo de los ríos, Protección Civil recomienda mantener medidas preventivas, especialmente en colonias bajas, márgenes de ríos y comunidades con antecedentes de inundaciones.

Las principales recomendaciones son:

  1. Atender las indicaciones de evacuación sin esperar a que el agua ingrese a las viviendas.
  2. Evitar cruzar calles inundadas, arroyos o corrientes de agua, ya sea a pie o en vehículos.
  3. Mantener documentos personales, medicamentos y artículos esenciales protegidos del agua.
  4. Identificar los refugios temporales y las rutas seguras disponibles en el municipio.
  5. Desconectar la energía eléctrica cuando sea seguro hacerlo y exista riesgo de inundación en la vivienda.
  6. Consultar los avisos oficiales y reportar situaciones de emergencia al 911.

La activación de los planes Tajín, DN-III-E y Marina permite coordinar recursos estatales y federales para atender las consecuencias del frente frío. Sin embargo, el desarrollo de las labores dependerá de la evolución de las lluvias, el nivel de los ríos y las condiciones de acceso a las comunidades afectadas.

Las autoridades mantienen el llamado a no arriesgarse y evacuar oportunamente cuando exista una instrucción oficial, mientras continúan las labores de auxilio y recuperación en el sur de Veracruz.