De estatura pequeña, pero de gran corazón, Inés del Carmen Guillén Brizuela fue una mujer luchadora a lo largo de toda su vida, reconocida por su participación activa en movimientos sociales, organización de mítines y defensa de causas ciudadanas.
Emprendedora, empresaria disciplinada e inteligente, se distinguió por su carácter inquieto y temperamental, así como por su formación cultural y el profundo amor que siempre mostró hacia sus hijos, familiares y amistades. Su fallecimiento, ocurrido este lunes 29 de diciembre de 2025, ha generado consternación en la sociedad acayuqueña, donde era ampliamente conocida y apreciada.
Entre familiares y amigos era llamada cariñosamente “Chacha” o “Chachita”. Vivía en la calle Melchor Ocampo, en el centro de la ciudad, en una casa de fachada colonial, rodeada de plantas y flores —algunas de ellas en peligro de extinción—, espacio que reflejaba su amor por la naturaleza.
En ese mismo lugar operaba una purificadora de agua, emprendimiento que fundó junto a sus hijos Miguel Ángel y Juan Revueltas Guillén, quienes le sobreviven.
Doña Inés también fue coordinadora regional de una empresa de cosméticos y perfumes, cargo que desempeñó durante varios años, además de haber sido funcionaria pública municipal, donde ocupó el puesto de oficial mayor en el gobierno local.
De acuerdo con información proporcionada por su familia, sus restos serán velados este lunes, mientras que el martes se celebrará una misa de despedida en la parroquia de San Martín Obispo, para posteriormente ser trasladada a una sala de cremación.


