Un ajuste que sacude el bolsillo familiar

A partir de este miércoles 15 de abril, las familias del sur de Veracruz se toparon con una amarga sorpresa en las tortillerías de sus colonias. Diversos establecimientos en Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosoleacaque y Oteapan comenzaron a aplicar un incremento de uno a dos pesos en el kilogramo de tortilla, un alimento que es pilar en el 85 por ciento de los hogares mexicanos.

Con este ajuste, el precio del kilo, que oscilaba entre los 22 y 24 pesos, ahora se ubica en un rango de 24 a 27 pesos. Para una familia promedio de la región, que puede llegar a consumir hasta dos kilos por comida, este aumento representa un gasto diario que ya supera los 50 pesos solo en este insumo básico.

La polémica: ¿Aumento justificado o arbitrario?

El incremento ocurre en medio de una evidente contradicción entre el sector productivo y el gobierno federal:

  • Postura Oficial: La Secretaría de Agricultura y la Profeco aseguran que no hay justificación para el alza, ya que el costo del maíz en grano y la harina no ha subido oficialmente.
  • Postura del Sector: Homero López, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, argumenta un rezago operativo de tres años. Por su parte, dueños de locales en Coatzacoalcos señalan que el fin de convenios con grandes harineras como Maseca ha encarecido la tonelada de insumos entre 500 y mil pesos.

Incertidumbre en los mostradores

Aunque todavía no todos los locales han actualizado sus pizarras, la tendencia parece irreversible. “Muchos tortilleros van a subir más, otros menos, pero van todos parejo. Nosotros ya subimos el precio”, explicó Abel David Loza, propietario local, subrayando que el anuncio es de alcance nacional.

Mientras tanto, los consumidores locales no tienen más alternativa que pagar el nuevo costo, resintiendo un ajuste que, sumado a la inflación anual, pone en jaque la economía de los núcleos familiares más vulnerables del sur del estado.