La investigación sobre posibles abusos a menores en centros “extraescolares”, en París, se ha extendido a 84 jardines de infancia y 20 escuelas primarias, informó la fiscal Laure Beccuau, mes y medio después de que se hiciera público que 78 monitores han sido suspendidos en lo que va de año en la capital francesa (31 de ellos bajo sospecha de violencia sexual a menores).

“La aceleración de las investigaciones es una buena noticia porque la espera de los padres puede hacerse insoportable”, declaró el alcalde de París, Emmanuel Grégoire, que ha convertido la lucha contra la “omertá” como una de sus prioridades.

“Hemos cambiado los procedimientos de reclutamiento de monitores, estamos haciendo frecuentes inspecciones y hemos puesto en marcha una convención ciudadana sobre los derechos del niño”, declaró Grégoire. “Quiero decirles a los padres que necesitan volver a confiar en sus escuelas”.

La noticia fue acogida con preocupación por los padres afectados, que reclaman la apertura de una investigación similar a escala nacional. “El presidente Emmanuel Macron debe pronunciarse sobre el tema y asumir sus responsabilidades”, advirtió Barka Zerouadi, cofundadora de la organización #MeTooécole. “No podemos permitir que nuestros hijos sean violados en las escuelas de la República. Hace falta crear una estrategia nacional para evitar los dramas y las psicosis en la escuelas”.

La asociación SOS Périscolaire ha elaborado un mapa con 437 casos recientes de supuestos abusos contra menores en centros “extraescolares” que recorren toda Francia. Como reusltado del esquema, más de la mitad han ocurrido fuera de París en localidades como Tours, donde el 17 de abril fue despedido un monitor, sospechoso de violación de una niña de tres años.

Por su parte, la fiscal de París anunció la prisión preventiva de otro sospechoso de violencia sexual a menores en la ciudad, así como cinco citaciones judiciales. La fiscal advirtió que estamos ante “una emergencia nacional” y el alcalde Grégoire ha reconocido el “carácter sistémico” de los abusos y la existencia de una “omertá” que ha protegido hasta ahora los monitores.

La investigación ha coincidido con el lanzamiento del libro “Los Reyes del silencio”, de la periodista de Le Parisien Victoire Halfreingue-Molulard, que se infiltró en los centros extraescolares y recogió decenas de testimonios impactantes de “humillación y violencia sexual” hacia los niños. La periodista ha denunciado los centros extraescolares y, en especial, las guarderías como “un punto ciego en la protección infantil, cuyo sistema tiene enormes deficiencias que han permitido la captación apresurada de personal susceptible de comportamientos peligrosos, incluso de violencia sexual”.