Veracruz se tiñe de morado: Crónica de una lucha estatal
En un grito unánime de justicia, cientos de mujeres tomaron las calles de las principales ciudades de Veracruz este 8 de marzo. En el marco del Día Internacional de la Mujer, colectivas, estudiantes y madres buscadoras se movilizaron para visibilizar la violencia de género y la deuda histórica de las autoridades con las víctimas de feminicidio.
Xalapa: Madres buscadoras encabezan el contingente
En la capital del estado, la movilización inició en el Teatro del Estado “Ignacio de la Llave”. Diversos contingentes avanzaron por la avenida Manuel Ávila Camacho hacia la Plaza Lerdo (Plaza Regina), donde el eco de las consignas retumbó con fuerza:
- “¡Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente!”
- “¡Ni una asesinada más!”
La marcha estuvo liderada por colectivos de madres buscadoras, quienes con lonas y fotografías de sus seres queridos recordaron que en Veracruz la búsqueda no se detiene. El trayecto contó con el resguardo de Protección Civil y elementos de seguridad para garantizar la integridad de las asistentes.
El Puerto de Veracruz: Memoria y sones por las que ya no están
Simultáneamente, en la ciudad de Veracruz, la colectiva Rabia Colectiva encabezó una vibrante manifestación que partió del Parque Zamora. El contingente recorrió la avenida Díaz Mirón y Simón Bolívar hasta concentrarse en la Plaza de la Soberanía.
Momentos clave de la protesta en el Puerto:
- Pase de lista: Se nombró a las víctimas de feminicidio para mantener viva su memoria.
- Minuto de silencio: Un acto de respeto por las que ya no están.
- Cultura y protesta: La jornada cerró con testimonios de familiares y la entonación de sones jarochos con versos adaptados a la lucha feminista y el contexto del 8M.
Un reclamo que no cesa
Las movilizaciones en Xalapa y Veracruz se sumaron a la jornada nacional de protesta, denunciando la impunidad que prevalece en los casos de violencia contra la mujer. A través de pintas simbólicas y pronunciamientos oficiales, las veracruzanas dejaron claro que el 8 de marzo no es un día de celebración, sino de resistencia y exigencia de una vida libre de violencia.


