Un episodio más de la guerra entre La Chapiza y La Mayiza se registró en el penal El Castillo, de Mazatlán, Sinaloa, con un saldo de 12 muertos y más de una docena de heridos en menos de dos días.
Entre los fallecidos se encuentra Eduardo Martínez Larios, El Owen, quien fuera uno de los operadores de la facción de los hijos del capo Joaquín Guzmán Loera e integrante de la célula delictiva Hermanos Martínez, con presencia en el sur de Sinaloa.
De acuerdo con autoridades federales, el pasado jueves al interior del centro penitenciario se registró un ataque armado cuyo objetivo fue abatir a El Owen, lo que se logró dejando además 10 reos más fallecidos y un menor que estaba en la visita.
El Owen fungió junto con sus hermanos Óscar y Gabriel Nicolás Martínez Larios como cabecilla del grupo criminal Hermanos Martínez, al servicio de Los Chapitos y con presencia en los municipios de Mazatlán, Rosario, Escuinapa y Concordia.
Mientras que Óscar Luciano Martínez Larios, alias El Casco o El 81 permanece prófugo, Gabriel Nicolás Martínez Larios, alias El Gabito o El 80 fue detenido en junio por autoridades federales.
Hace dos meses fuerzas federales encabezadas por la Marina Armada implementaron un operativo por tierra y aire para capturar a Óscar Luciano Martínez Larios, El Casco, jefe regional de Los Chapitos en Mazatlán.
Sin embargo, el objetivo prioritario logró escapar y los elementos solamente detuvieron a casi una veintena de integrantes de la organización delictiva, una de las principales generadoras de violencia al sur de Sinaloa.
En septiembre pasado los efectivos federales implementaron un nuevo operativo en el que capturaron a otros 11 hombres ligados a los Hermanos Martínez acusados del secuestro y muerte de los 10 mineros de la empresa canadiense Canam/Vizsla Silver Corp, registrado en enero de 2026 en La Concordia, al sur de Sinaloa.
A los hombres se les detuvo en flagrancia en el poblado de La Isla del Bosque, municipio de Escuinapa, en posesión de 12 armas largas, cargadores, chalecos y municiones de diversos calibres, así como equipo táctico, informó la Secretaría de la Defensa (Sedena) en un comunicado.
CNDH reprueba penal
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) reprobó al centro penitenciario El Castillo en su Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025.
El organismo le dio una calificación de 5.25, en una máxima de 10, al detectar deficiencias en los servicios de salud, separación entre hombres y mujeres, falta de prevención de violaciones a derechos humanos y de atención en caso de detección.
Así como problemas en las condiciones de gobernabilidad, derivado de las deficiencias en el procedimiento para la imposición de sanciones disciplinarias, y la insuficiencia de personal de seguridad y custodia.
“Deficiente separación entre procesados y sentenciados. Inadecuada clasificación de las personas privadas de la libertad. Inadecuada organización y registros para el cumplimiento del plan actividades. Insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas”, señala el reporte.
Negro historial
El centro penitenciario de El Castillo, en Mazatlán, a lo largo de casi cuatro décadas ha sido escenario de fugas masivas y sangrientas disputas violentas entre grupos de internos ligados a diversos cárteles.
Una de las evasiones más escandalosas de la historia se realizó en dicho penal la madrugada del 14 de noviembre de 1989, cuando 96 internos, en su mayoría del orden federal, escaparon a través de un túnel construido en el piso del módulo ocho.
El túnel era de 30 metros de largo, el cual cruzó por abajo de oficinas y alcanzó la barda perimetral norte. Por este caso fue detenido el entonces director del penal Cuauhtémoc Conde, además de 54 custodios y empleados, los cuales fueron puestos en libertad meses después tras acreditarse que fueron torturados.
Presuntamente la evasión fue financiada por uno de los personajes de la delincuencia organizada de esa época, Manuel Salcido Uzeta, alias El Cochiloco.
Sin embargo, uno de los hechos más sangrientos se realizó en junio de 2010, cuando la disputa entre internos del Cártel de Sinaloa y de Los Zetas dejó un saldo de 29 reos del fuero federal muertos por disparos de armas de fuego, además de tres custodios y otro interno herido.
Según la averiguación previa, en el módulo especial 21, 18 internos habían perdido la vida, y los 11 restantes en distintos módulos por lesiones de arma punzocortantes.
En la revisión que se realizó en diversos módulos se aseguraron cinco pistolas, dos fusiles, uno AK-47; una submetralleta Ingram y nueve artefactos punzocortantes de fabricación casera.
A pesar de que en junio pasado un total de 25 internos de los reclusorios de Culiacán y Mazatlán fueron trasladados al Centro de Reinserción Federal 15, de Tapachula Chiapas, a fin de reducir los factores de riesgos, la violencia sigue presente en El Castillo.

