Rocío Nahle reclamó que Grupo Porres no entrega el Ingenio San Pedro al fideicomiso y advirtió que no permitirá que se frene la próxima zafra cañera.
El Ingenio San Pedro continúa en manos de Grupo Porres, pese a que el fideicomiso planteado para recibir y operar la fábrica ya se encuentra listo, señaló la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García.
La planta, ubicada en Lerdo de Tejada, permanece en medio de un proceso de traspaso que no termina de concretarse, mientras se acerca una nueva zafra y crece la preocupación por las consecuencias que una eventual suspensión tendría para trabajadores, productores de caña y otras actividades económicas de la región.
Nahle atribuyó el retraso a una “falta de voluntad” y afirmó que el tema ya fue informado a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Nahle advierte que no permitirán frenar la zafra
La gobernadora cuestionó que el procedimiento continúe detenido y advirtió que el Gobierno estatal intervendrá si detrás del retraso existe la intención de impedir la próxima zafra o trasladar la caña de la cuenca hacia otros ingenios pertenecientes al mismo grupo.
“Si están apostándole a que la zafra no se haga, si están apostándole a que la caña de la cuenca la puedan mover a otro ingenio de ellos, se van a llevar una sorpresa”, afirmó.
El señalamiento coloca nuevamente el futuro del Ingenio San Pedro en el centro de la discusión económica regional, particularmente porque la continuidad de sus operaciones está directamente relacionada con la actividad de productores y trabajadores de la zona.
Traspaso continúa pendiente
Ante la falta de avances, Nahle anunció que solicitará al secretario de Finanzas y Planeación, Miguel Reyes Hernández, acudir esta semana a la Ciudad de México para acompañar a los integrantes del fideicomiso.
La intención es realizar gestiones ante la Secretaría de Agricultura para agilizar el procedimiento y destrabar el proceso de entrega.
La mandataria explicó que el propietario del ingenio había comunicado su disposición para entregar la fábrica y que, ante su ausencia, dejaría al gerente encargado de realizar el trámite.
Sin embargo, el procedimiento permanece sin concluir.
“Y el dueño mandó decir que él ya está listo y que él ya quiere entregar”, señaló Nahle, quien consideró que si el traspaso no se ha concretado es porque existe falta de voluntad de alguna de las partes involucradas.
Piezas del ingenio ya fueron localizadas
Otro de los pendientes relacionados con la operación de la fábrica era la ubicación de diversas piezas que habían sido retiradas para recibir mantenimiento.
Nahle informó que estos componentes ya fueron localizados y que el ente privado que financiará al fideicomiso se comprometió a cubrir los trabajos necesarios para que puedan ser devueltos a las instalaciones del ingenio.
La recuperación de estas piezas forma parte de las acciones necesarias para preparar la infraestructura ante una eventual reactivación de las operaciones.

Fideicomiso está listo
De acuerdo con la gobernadora, el esquema diseñado para recibir y operar el Ingenio San Pedro ya está preparado y contempla las condiciones establecidas por la Secretaría de Economía para evitar afectaciones a la industria azucarera.
El fideicomiso está conformado por trabajadores, productores independientes y un ente privado con capacidad de financiamiento.
Nahle reiteró que el Gobierno de Veracruz no participará directamente en dicho mecanismo, debido a las disposiciones comerciales que, según explicó, regulan al sector.
Mil empleos directos dependen del ingenio
El conflicto adquiere relevancia debido al impacto económico que representa el Ingenio San Pedro para Lerdo de Tejada y la región.
La fábrica anunció en agosto el cese de operaciones por falta de rentabilidad, lo que llevó a autoridades estatales y federales a impulsar un esquema que permitiera mantenerla en funcionamiento.
De acuerdo con la información proporcionada, de la actividad del ingenio dependen alrededor de mil empleos directos y 5 mil indirectos, relacionados con la producción de caña, transporte y otras actividades vinculadas con la industria azucarera.

Mientras el fideicomiso se reporta listo, la entrega del ingenio permanece pendiente. El reto inmediato será concretar el traspaso y garantizar las condiciones necesarias para que la próxima zafra no quede comprometida.
La advertencia de Nahle refleja así la presión que existe para resolver un proceso que, más allá de la propiedad y administración de la fábrica, tiene implicaciones directas para trabajadores, productores cañeros y la economía de toda la región.

