Las obras financiadas con recursos federales del programa “La Escuela es Nuestra” deberán concluir antes del regreso a clases, con el propósito de evitar riesgos para los estudiantes y garantizar que los planteles se encuentren en condiciones adecuadas, informó Margarita Ziga Sánchez, delegada del Bienestar en Coatzacoalcos.

La funcionaria explicó que actualmente se mantiene la supervisión de los trabajos realizados en los planteles beneficiados, para verificar que los recursos sean ejercidos en tiempo y forma y que las obras no representen un peligro para los menores durante el próximo ciclo escolar.

“Y ahorita pues lo que nosotros queremos es ir revisando que todo se lleve en tiempo y forma, porque ya tenemos de aquí, antes de que entren de vacaciones, deben de estar terminadas las escuelas para que no tengan algún problema, algún accidente con los niños, si hay algún objeto que esté tirado o algo. Entonces, por eso les pedimos que terminen antes de que les llegue el apoyo a las escuelas”, señaló Ziga Sánchez.

Detalló que en el municipio de Coatzacoalcos son 128 escuelas las que reciben recursos a través de este programa federal, con montos que varían de acuerdo con el nivel educativo y las necesidades de cada plantel.

Precisó que las preparatorias pueden recibir entre un millón y un millón y medio de pesos, mientras que en las secundarias los apoyos oscilan entre 600 mil y un millón de pesos. En el caso de las primarias, los recursos van de 200 mil a 250 mil pesos.

“Las prepas vienen de un millón, millón y medio, y hay algunas secundarias que vienen de seiscientos hasta un millón; las primarias, de doscientos, doscientos cincuenta son los montos. Entonces, depende del plantel y de las necesidades que se hayan determinado para aplicar ese recurso”, explicó la delegada del Bienestar.

Ziga Sánchez destacó que la administración de los recursos debe realizarse directamente a través de los comités de padres de familia, sin intervención de directores o directivos escolares, con la finalidad de que las familias conozcan el destino del dinero y participen en la vigilancia de las obras.

“En las escuelas se aplica con los comités de padres de familia y no se hace con los directores ni con los directivos, que sea directamente con el comité, para que el comité ya sepa y la ciudadanía, los padres de familia sepan en qué se está aplicando el recurso”, puntualizó.