La ONU confirmó este viernes por primera vez de forma oficial que a ciudad más grande de la Franja de Gaza está sumida en una hambruna que puede extenderse por todo el territorio sin un alto el fuego en unas cuantas semanas.

Expertos del organismo internacional advirtieron que 500 mil personas se encuentran en una situación “catastrófica” en la Ciudad de Gaza y en momentos en que Israel intenta apoderarse de ella.

“Estamos ante una hambruna que nos perseguirá a todos, porque es predecible y evitable, causada por la crueldad, justificada por la venganza, propiciada por la indiferencia y sostenida por la complicidad”, estimó el secretario general adjunto de la ONU para asuntos humanitarios, Tom Fletcher.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que “es un crimen de guerra utilizar el hambre con fines militares”

“No podemos permitir que esta situación continúe con total impunidad”, lanzó por su parte el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

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Las más de doscientas muertes por inanición registradas en las últimas semanas son la evidencia de una situación causada por el bloqueo del gobierno israelí a la casi totalidad de la ayuda alimentaria y de otros suministros básicos, desde principios de marzo, cuando se puso fin a un alto el fuego que duró cerca de dos meses.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahucalificó el anuncio de “mentira descarada” al afirmar que su país “no tiene una política de hambruna (por el contrario) tiene una de prevención de la hambruna”, aseguró el dirigente, citado por su oficina.

El comunicado dice que el informe “ignora los esfuerzos humanitarios de Israel y el robo sistemático (de ayuda) de Hamás”, pese a que esta segunda acusación nunca ha sido demostrada ni por el Estado judío ni por las organizaciones no gubernamentales que operaban en el enclave.

Tras meses de alertas sobre la penuria alimentaria en el territorio devastado por la guerra, la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), organismo de la ONU con sede en Roma, confirmó que la gobernación de Gaza (la capital) atraviesa actualmente una hambruna y se espera que se extienda a las zonas de Deir al Balah y Jan Yunis de aquí a finales de septiembre.

La gobernación de la capital de Gaza representa aproximadamente 20 por ciento del territorio palestino. Si se le suma Jan Yunis (29.5 por ciento) y Deir al Balah (16 por ciento), se llega a 65.5 por ciento, lo que equivale a dos tercios de la Franja de Gaza, con 365 km2, donde viven hacinados más de dos millones de palestinos.

Lo que el informe publicado ayer por la CIF concluye es que es “verosímil” que se haya alcanzado la hambruna (fase 5) en la gobernación de Gaza (la zona más habitada) y que Jan Yunis y Deir el Balah están en situación de emergencia (fase 4).

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Esto indica que un total de 1.6 millones de gazatíes sufren hambre, de los que una tercera parte (más de medio millón) de manera crítica al padecer de una privación extrema de alimentos, mientras que el resto de la población se encuentra en situación de “crisis alimentaria”.

Para considerar una hambruna es necesario que falten alimentos en al menos uno de cada cinco hogares.

Cuatro ministros, entre ellos el de Exteriores, Caspar Veldkamp, y cuatro secretarios de Estado del gabinete neerlandés anunciaron ayer su dimisión debido al bloqueo dentro de la coalición al intento de tomar medidas contra Israel que consideran “necesarias” dada la crisis humanitaria en Gaza y el avance de asentamientos en Cisjordania.

Por su parte, la Cruz Roja instó a Israel, en su calidad de potencia ocupante, a “satisfacer las necesidades básicas” de los habitantes de Gaza, mientras que Reino Unido tildó la situación de “escándalo moral, absolutamente horrorosa y totalmente evitable”.

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Mientras que su par belga, Maxime Prévot, dijo que la hambruna en Gaza “no es una catástrofe natural, es el resultado de decisiones que despojan a las personas de su dignidad”.

Revertir la situación

Poco después de presentar el informe, la ONU reivindicó que la declaración de hambruna en Gaza debe “llevar a la acción”, defendió la rigurosidad del informe de la CIF y dijo esperar que la “atención del mundo” vuelva al enclave para evitar así más muertes.

Así lo transmitieron responsables de laOrganización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) , el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).

La directora general de Save The Children Internacional, Inger Ashing, dijo que “esta hambruna inducida” es el resultado inevitable del uso de la carencia de alimentos como arma de guerra por parte de Israel, ya que afirmó que el bloqueo a su paso así como también el de medicina y combustible condujo “a esta catástrofe”.

“Todo Gaza está siendo sistemáticamente privado de alimentación y los niños están pagando el precio más alto”, condenó Inger Ashing.

La activista sueca puntualizó que muchos de los efectos de la hambruna no pueden revertirse, especialmente en los niños pues, advirtió, “la muerte, la pérdida, el daño físico y mental durarán toda la vida e incluso generaciones”.

“Más de la mitad de mujeres embarazadas y madres recientes atendidas en nuestras clínicas estaban desnutridas, casi siete veces más que antes de que comenzara el asedio en marzo”, agregó.