Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 13 de julio de 2026.


No se trata de filias o de fobias políticas, se trata de poner los números y las cosas en su lugar, y hablar con la crudeza que la realidad exige, lo dicho recientemente por el alcalde Pedro Miguel Rosaldo García respecto a que el nefasto esquema de la bursatilización llevó a Coatzacoalcos de más a menos, no es un discurso de confrontación, es una verdad que por años, ha maniatado el desarrollo de nuestro puerto.


Corría el segundo mandato del exalcalde Marcelo Montiel Montiel en tiempos de Fidel Herrera, cuando se firmó una deuda inicial de alrededor de 103 millones de pesos.


Bajo el cobijo de aquella “cofradía” qué encabezó Marcelo Montiel junto a otros tantos sinvergüenzas más, mientras el dinero corría a manos llenas para apaciguar conciencias, y en las colonias se daba atole con el dedo, un selecto grupo de allegados-hoy prósperos millonarios-aseguraban su futuro hipotecando el de los porteños.


​El resultado de aquella irresponsabilidad compartida con el Cabildo de la época fue una condena brutal; un esquema financiero perverso que encadenó a Coatzacoalcos y a 199 municipios de Veracruz, comprometiendo sus participaciones federales.
Coatzacoalcos entró en un túnel sin fin por dos décadas, donde tras pagar cientos de millones de pesos a lo largo de los años, la deuda no sólo no disminuyó, sino que creció hasta alcanzar los 117 millones de pesos a pagar hasta el 2036, un insulto a la inteligencia y a las finanzas públicas municipales.


Tan atroz ha sido este boquete financiero que, tan solo en lo que va de este año, el municipio ha tenido que pagar mes con mes 7 millones de pesos exclusivamente al pago de intereses, dinero tirado a la basura financiera, dinero que debió terminar en calles pavimentadas, alumbrado o drenaje, y muchos otros servicios más.


​Más allá del juicio histórico que merezcan administraciones pasadas, desde los contrastes de un Armando Rotter Maldonado, hasta los señalamientos de corrupción e ineficacia que la ciudadanía lanza contra personajes recientes como Marcos Thrurel, Joaquín Caballero, Víctor Carranza o Amado Cruz Malpica, uno de los verdaderos enemigos del progreso porteño ha sido este grillete financiero que estaba proyectado a asfixiar el destino de Coatzacoalcos hasta el año 2036.


​Por eso, el giro actual sobre este tema merece un análisis serio,-sin quedar bien o mal con nadie-a través del programa de liquidación y de reestructuración impulsado por la gobernadora Rocío Nahle García, se abrió una ventana de oxígeno real, un esquema donde el Gobierno del Estado absorbe el 75% de la deuda y los municipios el 25% restante.


​Para Coatzacoalcos significa aligerar la pesada losa de 117 millones de pesos, a tan solo 29 millones de pesos, con fecha límite al 2030, no obstante, el compromiso fijado por Pedro Miguel Rosaldo García va más allá al anunciar que, se operará para liquidar esa cantidad antes de que concluya el periodo pactado, es decir, en el 2029.


​La firma de este mecanismo de menor costo financiero no es un logro menor ni mero trámite burocrático; es un acto de alta responsabilidad administrativa que devuelve la soberanía financiera al municipio.


A partir de este próximo mes de agosto, Coatzacoalcos volverá a recibir sus Participaciones Federales completas, sin las mochadas mensuales de los acreedores, el daño provocado por aquel Cabildo de Marcelo Montiel quedará registrado como uno de los capítulos más oscuros y costosos en la historia moderna del municipio.


La gestión de Rosaldo García anota un acierto histórico al romper las cadenas de la bursatilización.


El reto ahora será demostrar con pulcritud y transparencia, que cada centavo recuperado de esos intereses de oprobio qué ya no se pagarán, se traducen de inmediato en la obra pública e infraestructura que el pueblo de Coatzacoalcos lleva décadas esperando. Al tiempo.