Entre hilos de colores y puntadas que parecen contar historias, las “Bordadoras Salineras de Soconusco” siguen dando vida a una tradición que resguarda la memoria de este pueblo nahua.
“No solo es pasar una aguja y darle vueltas y vueltas, plasmamos historias, leyendas y nuestra cultura en cada una de nuestras prendas”, compartió la profesora Edith Vidal Hernández, al mostrar parte de las piezas que nacen en el taller de bordado, donde cada diseño guarda un pedazo de identidad.
El respaldo llegó en forma de insumos para fortalecer el taller, pero lo verdaderamente valioso es lo que sucede dentro: mujeres que, con paciencia y creatividad, convierten el bordado en un acto de resistencia cultural. Sus prendas no solo visten a las fandangueras del Son Jarocho Salineritas Nueva Alternativa, también narran la herencia de Soconusco y sus raíces salineras.
En este encuentro realizado en el marco de la entrega de apoyos a bordadoras indígenas de Soconusco por parte de las autoridades municipales encabezadas por el alcalde, Cuahutémoc Baruch Custodio a través de la Secretaría de Cultura del estado de Veracruz; el verdadero protagonismo lo tuvieron las artesanas, quienes recordaron que el bordado no es un oficio cualquiera: es un lenguaje con el que se tejen historias, se honran ancestros y se conserva el orgullo de un pueblo que no olvida de dónde viene.