El Puente Coatzacoalcos II, oficialmente llamado Puente Antonio Dovalí Jaime, es una de las piezas emblemáticas de la infraestructura moderna en el sur de México. Su historia inicia décadas atrás, cuando la necesidad de un cruce eficaz sobre el río Coatzacoalcos se volvió imperativa para conectar comunidades, impulsar el comercio y fortalecer la movilidad regional.

Construido con técnicas avanzadas de ingeniería y materiales de alta resistencia, este puente se diseñó para soportar el flujo vehicular de una de las zonas más transitadas del sureste mexicano.

Desde sus primeros planos, la obra fue proyectada no solo como un cruce vial, sino como un símbolo de modernidad y conectividad. Fue concebido para complementar al Puente Sumergido y aliviar los congestionamientos que generaba el cruce fluvial tradicional, así como para ofrecer una alternativa más segura y fiable para el transporte de mercancías, turismo y actividades cotidianas de miles de habitantes de Coatzacoalcos y Villa Allende.

Una obra con coordinación técnica

La construcción del Puente Coatzacoalcos II requirió una coordinación técnica considerable, dado que su ubicación cruza uno de los cauces fluviales más anchos de la región. La obra incluyó pilares sumergidos, estructuras de concreto reforzado y tramos de acceso elevados, además de sistemas de drenaje, señalización y tecnología de monitoreo para garantizar su durabilidad frente a fenómenos naturales típicos de la zona, como frentes fríos y eventos de norte.

Inaugurado en noviembre de 2023, el puente no solo optimizó la conectividad local, sino que también potenció la competitividad del corredor logístico que vincula al Puerto de Coatzacoalcos, áreas industriales y las rutas hacia el Golfo de México, facilitando el tránsito de carga pesada y vehicular de gran volumen con eficiencia y seguridad.

En el contexto de la actualización y renovación de infraestructura carretera en Veracruz, el gobierno federal inició recientemente trabajos de rehabilitación del Puente Coatzacoalcos II y sus carreteras de acceso, con el propósito de mantener en óptimas condiciones esta infraestructura estratégica para el desarrollo regional.

Estas labores contemplan la renovación del pavimento, estabilización de terraplenes y mejoramiento de drenaje, así como ajustes en la señalética para garantizar mayor seguridad vial a usuarios locales y foráneos.

Sheinbaum destacó importancia del Puente Coatzacoalcos II

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó en su más reciente conferencia matutina que la razón por la cual el Puente Coatzacoalcos II fue incluido en una lista de las “10 obras más importantes del mundo” no se basa únicamente en su magnitud física, sino en su impacto integral para la conectividad, la economía regional y la seguridad logística del sur del país.

La mandataria enfatizó que la obra representa un modelo de ingeniería y planificación que marcó un precedente en su momento y que sigue siendo referente por su eficiencia y capacidad operativa.

Sheinbaum subrayó que este reconocimiento internacional refleja la visión de infraestructura con sentido social y productivo, ya que el puente no solo facilita el tránsito de vehículos, sino que también agiliza la distribución de bienes, fortalece cadenas productivas y mejora la calidad de vida de quienes habitan en Coatzacoalcos y municipios cercanos. “Es una obra que nació para integrar comunidades y actividades económicas, y hoy sigue demostrando su valor para México y la región”, señaló la presidenta.

Capacidad de respuesta ante mal clima

Especialistas en infraestructura han señalado que el Puente Coatzacoalcos II destaca por su capacidad de respuesta estructural ante condiciones climatológicas adversas, su moderno diseño sísmico y la forma en que optimiza los tiempos de traslado entre la ribera norte y sur del río, aspectos que lo posicionan como una obra de referencia dentro del contexto global de grandes proyectos viales.

Además, la interconexión con otros ejes carreteros de importancia nacional lo convierte en un punto neurálgico para el flujo de bienes y personas entre el centro del país, el Golfo de México y otras regiones del sureste, con implicaciones directas para la competitividad del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y las rutas logísticas que buscan alternativas más eficientes al Canal de Panamá.

En conjunto, la historia del Puente Coatzacoalcos II —desde su planificación hasta su consolidación como infraestructura de clase mundial— refleja un compromiso por transformar la movilidad y la conectividad en Veracruz, al mismo tiempo que se impulsa la modernización de vías que representan un motor clave para el desarrollo económico del país.