Más de 170 voluntarios, participaron este fin de semana en una gran jornada de reforestación en el Malecón Costero, donde fueron sembrados 300 árboles de uvero, una especie nativa de las zonas litorales que cumple un papel fundamental en la protección y equilibrio del ecosistema costero.
El uvero es una planta adaptada a las condiciones salinas y ventosas de las playas.
Su presencia previene la erosión del suelo, estabiliza la arena y actúa como barrera natural contra los vientos marinos.
Además, sus amplias copas ofrecen sombra, reducen la temperatura ambiental y contribuyen a la captura de dióxido de carbono, mitigando los efectos del cambio climático.

Sus frutos, por otro lado, sirven de alimento a aves y fauna silvestre, favoreciendo la regeneración de los ecosistemas.
Esta jornada no solo embellece uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, sino que también fortalece la conectividad biológica y fomenta la creación de hábitats naturales, aportando beneficios ambientales y sociales a la comunidad porteña.
El evento contó con el respaldo de una amplia red de instituciones, empresas y asociaciones comprometidas con el medio ambiente.
Cada árbol plantado simboliza una semilla de esperanza y un compromiso colectivo hacia un futuro más verde, sostenible y resiliente para Coatzacoalcos.


