Jerusalén. El presidente estadounidense Donald Trump instó el domingo a que no haya más ataques por parte de nadie después de que Israel bombardeó objetivos de Hezbolá en Beirut, complicando los esfuerzos para ultimar un acuerdo para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán. Se veía humo elevándose sobre la capital libanesa, y el Ministerio de Salud dijo que tres personas murieron y otras 16 resultaron heridas.

Irán amenazó con una respuesta militar. Trump reaccionó en redes sociales: “Estamos muy cerca de un acuerdo que traerá paz a la región, incluido al Líbano”, y “¡No lo estropeen!”

El acuerdo en su forma actual es una profunda decepción para el gobierno de Israel, que ha quedado marginado en las negociaciones encabezadas por Paquistán y otros. Cuando Israel atacó por última vez los suburbios de Beirut hace una semana, desencadenó la escalada de combates más grave entre Irán e Israel desde que el frágil alto el fuego entró en vigor el 7 de abril.

Trump, que había dicho que el acuerdo podría firmarse el domingo, ha presionado al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para que deje de golpear al Líbano mientras un acuerdo está cerca, pero el primer ministro lo ha desafiado.

La oficina de Netanyahu dijo que los bombardeos respondían a ataques de Hezbolá en el norte de Israel. El ejército israelí dijo que Hezbolá lanzó tres proyectiles, difundiendo imágenes en las que se podía escuchar una explosión y después se alzaba una columna de humo. No ha habido comentarios de Hezbolá, respaldado por Irán.

“Israel no tolerará disparos hacia su territorio”, declararon Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, en un comunicado. El ejército dijo más tarde que se estaba preparando para un posible fuego entrante en las próximas horas.

Trump describió el ataque en el norte de Israel como “muy pequeño e insignificante, nadie resultó herido, lesionado o muerto, y no debería interrumpir este importante proceso”.

Un fotógrafo de The Associated Press en el lugar en Beirut dijo que el edificio alcanzado era un edificio de apartamentos de cinco pisos con tiendas en la planta baja. Los dos pisos inferiores fueron los más dañados. Se veía huir de la zona a vecinos de los suburbios del sur, muchos de los cuales habían regresado a sus hogares tras semanas de relativa calma.

Hezbolá disparó misiles contra Israel el 2 de marzo, dos días después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán, lo que desató una guerra en Medio Oriente. Las tropas israelíes han profundizado su invasión de Líbano más que en cualquier momento en más de un cuarto de siglo.

Irán quiere que cualquier acuerdo de cese del fuego incluya los combates en Líbano. No está claro si eso significaría la retirada de las fuerzas israelíes y cuándo. La mayoría de los ataques de Hezbolá en las últimas semanas han sido contra tropas israelíes dentro de Líbano.

“Imposible hablar de seguir adelante”

El Ejército iraní afirmó que responderá a los ataques de Israel contra el Líbano, que están poniendo en peligro además la firma de un acuerdo de paz entre Teherán y Washington.

“Sin duda estos crímenes no quedarán sin respuesta”, dijo el subcomandante de Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, Sardar Asadi, en declaraciones recogidas por los medios locales.

El negociador jefe iraní en las conversaciones de paz, Mohamad Baqer Qalibaf, ya advirtió antes de que los nuevos ataques israelíes contra el barrio Dahye de Beirut hacían “imposible hablar de seguir adelante”, poniendo en duda el esperado acuerdo.

“Si careces de la voluntad o la capacidad para cumplir tus compromisos, es imposible hablar de seguir adelante”, dijo en X Qalibaf en una aparente referencia al acuerdo de paz con Estados Unidos.

El primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif afirmó el sábado que el acuerdo se firmaría el domingo, mientras que el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, indicó que podría ocurrir en los próximos días. Trump señaló que el estrecho de Ormuz se abriría de inmediato tras la firma.

El acuerdo supuestamente se firmaría de manera electrónica, sin una ceremonia presencial, aunque no se han divulgado detalles oficiales.

Un acuerdo con resultados dudosos

El acuerdo no resuelve los asuntos más espinosos entre Estados Unidos e Irán, como el programa nuclear iraní o sus fondos congelados, pero ofrece un marco de 60 días para conversaciones técnicas sobre esos temas, según funcionarios paquistaníes y regionales familiarizados con las negociaciones en curso. Hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hacerlo públicamente.

Los funcionarios describieron los esfuerzos de Paquistán para encabezar las negociaciones, luchando para evitar que ambas partes abandonaran la mesa en múltiples ocasiones.

Según el acuerdo que se debate actualmente, Estados Unidos e Israel parecen no haber alcanzado sus objetivos originales de destruir los programas de misiles y nuclear de Irán y poner fin a su apoyo a fuerzas aliadas. No está claro cómo abordará el acuerdo estos asuntos, o si formarán parte del pacto final.

El programa nuclear de Irán y su uranio altamente enriquecido han estado en el centro de las tensiones con Estados Unidos e Israel y han sido una fuente de preocupación internacional. Trump sostuvo en redes sociales el sábado que, “cuando todo esté en calma”, Estados Unidos entraría y “rebajará la concentración y destruirá” el uranio enriquecido en Irán o en Estados Unidos.

Irán tiene 440.9 kilogramos (972 libras) de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%, un paso técnico corto respecto de niveles de grado armamentístico del 90%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica.

Irán ha sostenido durante mucho tiempo que su programa nuclear es pacífico y no se ha comprometido públicamente a renunciar al uranio enriquecido, que se cree está enterrado bajo tres instalaciones nucleares que resultaron gravemente dañadas por ataques de Estados Unidos el año pasado.

Incluso críticos dentro del propio Partido Republicano de Trump, que lidia con una guerra impopular de cara a las elecciones de mitad de mandato, criticaron el acuerdo emergente. Algunos afirmaron que no mejoraba los términos del acuerdo nuclear con Irán de 2015, del que Trump retiró a Estados Unidos durante su primer mandato.