Donald Trump anunció un acuerdo con Vladímir Putin para aumentar el suministro de diésel ruso a Estados Unidos y otros mercados. La medida busca contener los precios de los combustibles, pero generó críticas de Ucrania por los beneficios económicos que podría obtener Moscú.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 9 de octubre de 2026 una flexibilización temporal de las sanciones que restringían las operaciones con diésel de origen ruso. La decisión se produjo después de una conversación con su homólogo de Rusia, Vladímir Putin, quien, según el mandatario estadounidense, aceptó incrementar los envíos de combustible a los mercados internacionales.

La medida quedó respaldada por la Licencia General 135 de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense, que autoriza determinadas operaciones de venta, entrega, descarga e importación de diésel ruso. La autorización contempla operaciones hasta el 7 de abril de 2027, bajo las condiciones establecidas por Washington.

¿Cuánto diésel ruso llegará a Estados Unidos?

Trump afirmó que Rusia suministraría inicialmente más de 300 mil toneladas de diésel a Estados Unidos y al mercado mundial. También anunció otros envíos de 500 mil toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicionales posteriormente.

El mandatario mencionó la posibilidad de recibir hasta tres millones de toneladas más, dependiendo de la capacidad operativa de las refinerías rusas. Sin embargo, estas cantidades corresponden a los suministros anunciados y no significan que todas las entregas ya se hayan realizado.

La Casa Blanca pretende aumentar la disponibilidad de diésel para aliviar los costos que enfrentan transportistas, agricultores y ganaderos estadounidenses. El combustible es fundamental para el transporte de mercancías y diversas actividades productivas.

Ucrania critica la flexibilización de sanciones

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuestionó la decisión y advirtió que permitir nuevas exportaciones de productos petroleros rusos puede proporcionar recursos económicos a Moscú mientras continúa la guerra.

El anuncio representa un giro en la política estadounidense de presión económica contra Rusia y reabre el debate sobre cómo equilibrar el abastecimiento energético con las sanciones impuestas por la invasión de Ucrania.

Por ahora, Estados Unidos no ha eliminado todas las sanciones contra Rusia: autorizó temporalmente operaciones específicas relacionadas con el diésel. El alcance económico del acuerdo dependerá de las entregas efectivas, las condiciones comerciales y su impacto en los mercados internacionales.