Emergencia nocturna en el cinturón petroquímico

Una intensa movilización de los cuerpos de emergencia y la inmediata activación de los protocolos de seguridad interrumpieron la tranquilidad de la congregación de Mundo Nuevo, en Coatzacoalcos, tras registrarse una fuga de dióxido de carbono (CO₂) en una línea de conducción perteneciente a la empresa Pro Agroindustria, ubicada en las inmediaciones del Complejo Petroquímico Pajaritos.

El reporte fue recibido durante la noche, lo que obligó al despliegue de personal especializado de Protección Civil y cuadrillas técnicas de Petróleos Mexicanos (Pemex) para ubicar el origen exacto de la falla en la calle Reforma, vialidad que colinda con densas zonas habitacionales como las calles Emiliano Zapata, Acosta Lagunes y Sebastián. Como medida cautelar, las autoridades implementaron un perímetro de seguridad y retiraron vehículos del área para evitar incidentes mayores.

El peligro silencioso del CO₂ Industrial

A pesar de que los representantes de la factoría emitieron un comunicado afirmando que el siniestro no representa un “riesgo inminente” para el sector urbano, la física del gas contradice las posturas corporativas de calma. En los ductos industriales, el CO₂ se transporta a presiones extremas en estado líquido o supercrítico; al ocurrir una ruptura, se vaporiza generando riesgos severos:

  • Peligro de Asfixia: El dióxido de carbono es considerablemente más pesado que el aire, por lo que se desplaza a nivel del suelo y se concentra en zonas bajas, desplazando por completo al oxígeno.
  • Efecto Letal: Exposiciones en concentraciones superiores al 4% son consideradas inmediatamente peligrosas para la vida, provocando mareos, confusión, pérdida del conocimiento y asfixia en cuestión de minutos.
  • Parálisis de Rescate: Las nubes densas de CO₂ bloquean el funcionamiento de los motores de combustión interna, lo que potencialmente puede inmovilizar a las patrullas y ambulancias de rescate en la zona cero.

Pro Agroindustria: El estigma de la “Planta Chatarra”

El ducto fracturado pertenece a una instalación con un polémico historial financiero y operativo. Originalmente llamada Agro Nitrogenados (privatizada en 1992 y propiedad de AHMSA), la planta pasó 14 años en el abandono absoluto.

En 2014, Pemex —bajo la dirección de Emilio Lozoya— adquirió los activos por 275 millones de dólares con la promesa de reactivar la producción nacional de fertilizantes. No obstante, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) destapó que el 60% de la maquinaria era inservible, catalogándose como uno de los fraudes de corrupción más cuantiosos del país. Hoy, rebautizada como Pro Agroindustria y operando de forma parcial desde la zona de la Laguna de Pajaritos, la planta vuelve al ojo del huracán por fallas en su mantenimiento.

Historial de siniestros mantiene en alerta al sur de Veracruz

La fuga ocurre apenas un día después de que el Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM) asegurara que los olores inusuales y “venteos” en la zona industrial correspondían a procesos normales de operación. Sin embargo, la memoria colectiva de los habitantes de Mundo Nuevo mantiene las alarmas encendidas debido a los constantes percances fatales en la región, tales como la muerte de dos obreros en un silo de la Asipona en septiembre de 2024 y el colapso en la planta Innophos que costó la vida de tres trabajadores.

Al cierre de esta edición, Protección Civil mantiene los recorridos de supervisión y el cerco de seguridad activo en la calle Reforma, mientras ingenieros de la planta privada realizan las maniobras de sellado y reparación de la tubería dañada.