Los altibajos de la economía regional y el cierre de algunas instituciones educativas han reducido las opciones para jóvenes que buscan continuar una carrera profesional, principalmente en áreas de alta demanda y con mayores costos de formación.

A esto se suma la falta de espacios en universidades públicas, por lo que algunos estudiantes recurren a instituciones privadas de la zona para continuar sus estudios, evitando además los gastos que implicaría trasladarse a otro estado, como renta, alimentación y transporte.

La rectora de la Universidad de Sotavento, campus Coatzacoalcos, Rosa Aurora Rodríguez Caamaño, señaló que ante este escenario se han ampliado las alternativas de becas para estudiantes que buscan continuar una carrera profesional, principalmente en áreas de ciencias de la salud, administración y contaduría.

“Estamos viviendo una situación difícil no solamente en nuestro país y en la región sur, pero nosotros como Universidad de Sotavento hemos tenido la firme convicción de dar el apoyo a quienes quieran estudiar y que no lo pueden hacer”, aseguró.

Explicó que la matrícula de nuevo ingreso quedó a un alumno de alcanzar la meta prevista, pese a que este año se otorgó un mayor número de becas como parte de las opciones para que los jóvenes puedan continuar con su preparación.

Detalló que los apoyos se reforzaron principalmente ante la demanda de carreras del área de la salud y administrativas que son de las más buscadas para obtener un lugar entre los alumnos.

“También viendo esta necesidad de los chicos que querían estudiar esas carreras, que se inclinaban más por las ciencias de la salud como Enfermería, Fisioterapia, Medicina, Psicología. También elevar las becas en Administración, Contaduría, porque son carreras que también son por ciclos, baja y suben”, explicó.

Rodríguez Caamaño señaló que la institución mantiene un enfoque social para apoyar a los estudiantes que enfrentan dificultades económicas y facilitar que puedan continuar con su preparación profesional. Actualmente, más del 60 por ciento de los alumnos cuenta con algún tipo de beca, de acuerdo con la institución.

La rectora agregó que uno de los retos es mantener los costos de las colegiaturas sin descuidar las condiciones de infraestructura y equipamiento que requieren los programas académicos.

“Nosotros tratamos de administrar los recursos de la mejor manera, para tener toda la logística, inmuebles y laboratorios que la UNAM nos piden porque son muy exigentes y a la par tratar de que los alumnos no paguen unas colegiaturas más altas”, sostuvo.

Para algunas familias, permanecer en Coatzacoalcos o en la región con algún esquema de beca representa una alternativa frente al gasto que supondría enviar a sus hijos a estudiar a otro estado.