Vecinos de la primera cuadra de la avenida Díaz Mirón en el centro de Coatzacoalcos manifestaron su preocupación y temor ante la conducta violenta de un individuo presuntamente diagnosticado con esquizofrenia y con problemas de adicción, quien mantiene en zozobra a ese sector.
El pasado jueves, el sujeto Gerardo Saint Martin Figuerola protagonizó una nueva agresión al interceptar a la señora Maribel Andrés en la banqueta, frente al número 109, justo cuando la víctima regresaba de dejar a su hijo en la escuela.
El agresor la insultó y la golpeó en la espalda, obligándola a huir para refugiarse en su domicilio, metros más adelante. Tras los hechos, el individuo se encerró en una casa abandonada del sector que pertenece a su familia, y posteriormente insultó a los elementos de la Policía Municipal que acudieron al auxilio.
“Los vecinos se acercaron a la patrulla y manifestaron su temor de ser agredidos físicamente por este tipo y que algún día haya alguna desgracia que lamentar”, señalaron vecinos.
Tras la agresión del jueves, la víctima acudió a interponer formalmente la denuncia ante la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales y Contra la Familia. La afectada solicitó medidas cautelares para salvaguardar su integridad y la de su menor hijo, haciendo al sujeto responsable de cualquier daño que puedan sufrir.
ANTECEDENTES DE VIOLENCIA, FAMILIAR Y VECINAL
De acuerdo con los testimonios recabados, la problemática con el hombre es añeja y afecta incluso a su propio núcleo familiar.
Su madre, Cristina Figuerola, tuvo que mudarse debido a agresiones previas con arma blanca y constantes amenazas de muerte.
Ante el riesgo inminente, una de las hermanas del agresor solicitó recientemente la intervención de la “Patrulla Rosa”. Con su autorización, los oficiales ingresaron al inmueble de Díaz Mirón, constatando condiciones de acumulación de basura y suciedad en el interior, además del peligro latente por las amenazas constantes que la progenitora ha padecido.
Vecinos del lugar recalcaron que el hombre también frecuenta otro domicilio propiedad de su familia y que está en abandono ubicado sobre la calle Lázaro Cárdenas, entre Aldama y Abasolo.
Como respuesta al llamado de auxilio y al riesgo latente que representa el individuo para la ciudadanía, las autoridades procedieron a implementar patrullajes continuos en la zona centro para prevenir nuevos incidentes y garantizar la tranquilidad de los habitantes.


