Durante los primeros seis meses de 2026, Veracruz registró 30 feminicidios. Cosoleacaque y el puerto de Veracruz lideran la incidencia, evidenciando una grave problemática de violencia de género.

En el primer semestre de 2026, el estado de Veracruz ha documentado un total de 30 feminicidios, una cifra que subraya la persistente crisis de seguridad que enfrentan las mujeres en las distintas regiones de la entidad. De acuerdo con los datos emitidos por el Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres (OUVMujeres) de la Universidad Veracruzana, la incidencia de este delito se mantiene en niveles alarmantes, exigiendo una respuesta contundente por parte de las autoridades encargadas de la procuración de justicia.

Al analizar la distribución geográfica de estos crímenes, los municipios de Cosoleacaque y Veracruz se posicionan en el primer lugar de incidencia a nivel estatal, registrando cuatro casos cada uno durante los primeros seis meses del año.

La estadística oficial revela que a estas localidades les siguen de cerca otras ciudades importantes, concentrando la mayor parte de las carpetas de investigación por este delito de violencia extrema en zonas urbanas específicas.

MunicipioNúmero de Feminicidios (1er Semestre 2026)
Cosoleacaque4
Veracruz4
Orizaba3
Tuxpan3
Córdoba2

Análisis de la violencia de género en la entidad

La investigadora y coordinadora del OUVMujeres, Estela Casados, detalló que la violencia letal contra las mujeres experimentó un repunte significativo durante la primavera. Específicamente, el mes de abril se consolidó como el periodo más violento del semestre con nueve feminicidios, seguido por mayo, que contabilizó ocho casos; en conjunto, ambos meses concentraron más de la mitad de los crímenes registrados en la primera mitad del año en curso.

Para dimensionar la magnitud del problema, los especialistas han comparado las estadísticas actuales con las de años anteriores, revelando un preocupante estancamiento en las políticas de prevención. Casados advirtió que, aunque las cifras actuales podrían parecer menores frente a otros periodos, los registros muestran niveles de violencia similares a los de hace más de una década, recordando que en 2014 se documentaron 74 feminicidios, una cifra casi idéntica a los 73 casos con los que cerró el año 2025.

Además de la cantidad de víctimas, la naturaleza y el entorno de los ataques reflejan un patrón de brutalidad e impunidad que preocupa a los investigadores. Los reportes del observatorio indican que la inmensa mayoría de los crímenes (26 casos) se perpetraron en espacios públicos, siendo el uso de armas de fuego el mecanismo predominante con 11 casos, mientras que el resto de las víctimas sufrieron agresiones físicas severas, ataques con armas blancas o asfixia.

El impacto de la criminalidad en el sur de Veracruz

Un claro ejemplo de esta violencia desmedida fue el doble feminicidio ocurrido en mayo en Cosoleacaque, donde Ana Lilia González Mateos y su hija Yalina Cristal fueron halladas sin vida y con evidentes huellas de tortura en la vía pública. Este trágico suceso, que conmocionó a la sociedad veracruzana, evidenció la extrema vulnerabilidad de las mujeres frente a grupos delictivos y la urgencia de implementar protocolos de seguridad más efectivos por parte de la Fiscalía General del Estado.

Finalmente, el panorama de riesgo para las veracruzanas se agrava al sumar otros delitos de alto impacto que vulneran sus derechos humanos, como las desapariciones. Durante el mismo periodo, el OUVMujeres contabilizó 216 mujeres desaparecidas a nivel estatal, con Xalapa liderando esta lamentable lista con 32 casos, seguida por el puerto de Veracruz y Poza Rica, lo que demuestra que la violencia de género en el estado requiere una estrategia integral y urgente para ser erradicada.