Unidad ante la crítica interna

La clase política de Veracruz ha reaccionado con firmeza tras las recientes descalificaciones emitidas por Atanasio García Durán —padre del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez— contra la actual mandataria Rocío Nahle García. A través de un despliegue en redes sociales, alcaldes, diputados y funcionarios federales cerraron filas, calificando los señalamientos como “oportunismos sin fundamento”.

El alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García, fue uno de los primeros en alzar la voz: “El pueblo de Coatzacoalcos reafirma su apoyo total a la Gobernadora… las críticas son declaraciones políticas sin sustento frente a un liderazgo con resultados visibles”, sentenció el edil.

Señalan misoginia en las declaraciones

El tono de la respuesta subió de nivel con las declaraciones de la Secretaria de Salud, Mariela Hernández García, quien tildó de misóginas las posturas de García Durán.

“Prevalece el machismo y la misoginia… nuestra gobernadora se ha ganado cada uno de los espacios demostrando capacidad y amor al pueblo”, expresó la funcionaria, subrayando que dentro del movimiento no hay cabida para críticas destructivas basadas en prejuicios de género.

El peso político del respaldo

El bloque de apoyo destaca por la presencia de figuras clave del “nahleismo” y del morenismo estatal:

  • Alcaldes: Ángel de Jesús Ramírez (Agua Dulce) y Pedro Miguel Rosaldo (Coatzacoalcos).
  • Legisladores: Esteban Bautista Hernández y Miguel Pintos Guillén.
  • Gabinete y Federación: Mariela Hernández (Salud), Margarita Santopietro (Sedesol) y Juan Javier Gómez Cazarín (Delegado de Bienestar).

Este respaldo masivo ocurre en un momento donde la narrativa de “unidad” es prioritaria para el partido, intentando sofocar cualquier indicio de fractura entre los grupos que conformaron la pasada y la actual administración estatal.