Eusebio González: Las reglas del juego político han cambiado. El PT se fortalece.
Esteban Bautista: Le quedó grande la yegüa.
Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 3 de agosto del 2026.
Se confunden aquellos que piensan que en política un perfil bajo es sinónimo de derrota, en política nadie está muerto, Eusebio González Hernández es el mejor ejemplo de ello, muchos creyeron qué estaba liquidado, que su ciclo había concluido tras dejar la alcaldía de Tatahuicapan.

Qué enorme error de cálculo, mientras el oficialismo se desgastaba entre soberbia y excesos, el ex alcalde operaba en silencio.
Hoy, su nombramiento como coordinador del Partido del Trabajo (PT) en la zona sur de Veracruz no solo lo resucita en el plano mediático, sino que lo coloca directamente en el centro del tablero como el gran elector de la contienda que se avecina.

El tiempo terminó dándole la razón. Cómo olvidar cuando intentaron acorralarlo con acusaciones de corrupción encabezadas por Esteban Bautista Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, en aquel momento, lejos de intimidarse, Eusebio le “puso el cascabel al gato” y exhibió con pruebas en mano que el verdadero boquete financiero de más de cinco millones de pesos sin comprobar-hasta el día de hoy-correspondía al paso del propio Bautista por la alcaldía.

Aquella respuesta no solo fue un manotazo sobre la mesa, sino la muestra de un político con temple, capacidad de defensa y cuentas claras al poner las cosas en su lugar, y de paso ponerle un “estate quieto” al aprendiz de cacique.
La prueba indiscutible del liderazgo de Eusebio González, se tradujo en las urnas: logró que su proyecto le diera continuidad a Tatahuicapan bajo la bandera del PT, un lujo que muy pocos pueden presumir en la región.

El contraste con el panorama actual de los funcionarios y servidores públicos morenistas es brutal, el modelo de los legisladores de Morena en la zona sur colapsó sofocado por la propia ambición desmedida de quienes juraron “no robar, no mentir y no traicionar”, haciendo todo lo contrario, Esteban Bautista Hernández, es el peor ejemplo de esta nueva clase política.

Aquellos que prometieron no traicionar se convirtieron en vulgares acaparadores de riqueza; alejados de las bases, con propiedades multiplicadas a todo lo largo y ancho de Veracruz y del país, el tráfico de influencias mediante constructoras fachada para adjudicar y adjudicarse obra pública, y una ausencia sistemática que solo intentan disimular en tiempos electorales.
Hoy pretenden enarbolar el discurso de la “Soberanía Nacional” para engañar a una ciudadanía que ya despertó, y que repudia el tufo de la impunidad y la riqueza inexplicable de sus representantes populares qué tanto criticaron a los prianistas, pero que terminaron siendo peores.

Muestra inequívoca de este desmoronamiento fue el reciente evento convocado por el propio Esteban Bautista.
La convocatoria fue un fracaso estrepitoso, con apenas tres diputados, cero alcaldes del distrito de Cosoleacaque, con cero presencia de agentes municipales y comisariados ejidales, sin duda, una marcada frialdad social, el rechazo y el repudio hacia su figura es síntoma de un hartazgo que, pese a mover carretadas de dinero para el acarreo, y personal del Congreso, como en los viejos tiempos del prianismo, ha perdido lo más importante: la confianza y la legitimidad de la calle.

Es precisamente en este escenario de fractura donde la figura de Eusebio González cobra una dimensión estratégica.
Eusebio González Hernández no es un político improvisado, el ex alcalde cuenta con el respaldo de las cúpulas nacional y estatal del PT, pero, sobre todo, conserva la alianza viva con los alcaldes del sur, los líderes comunitarios y las autoridades de la zona serrana, sabe pactar, respeta los tiempos y espacios de los actores locales y conoce las entrañas del poder territorial.

Como nuevo coordinador del PT en el sur de Veracruz, por su escritorio pasará el filtro final de aspirantes a diputaciones locales y federales.
Dice el dicho popular que “para que la cuña apriete, tiene que ser del mismo palo”, en una región ahogada por la soberbia de los nuevos ricos de la política, Eusebio González se perfila como el único operador capaz de articular una oposición real, estructurada e inteligente frente a la maquinaria oficialista.
No hay que perderlo de vista, no solo porque su nombre suena con fuerza natural para una diputación plurinominal respaldada por sus propios resultados, sino porque el Partido del Trabajo, a través de sus manos, tiene la oportunidad histórica de capitalizar el voto del descontento.
Eusebio González está en la jugada política, y con él, las reglas del juego en el sur de Veracruz se han reacomodado. Hay tiro, señores. Al tiempo.


