Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 20 de mayo del 2026.
En las grandes “ligas” de la política mexicana, la congruencia es un lujo que no existe, pero lo visto en la zona metropolitana Veracruz-Boca del Río, raya en el descaro más puro.
La pomposa y cínica reunión entre los senadores morenistas Adán Augusto López Hernández, y Manuel Huerta Ladrón de Guevara, teniendo como pretexto el cumpleaños del senador Miguel Ángel Yunes Márquez, no fue un acto de cortesía legislativa; fue una declaración de guerra, querían que los vieran, querían verse como el otro “Poder”, que se notara el músculo, un mensaje a la gobernadora Rocío.

Hay que tener la memoria muy corta, o el estómago muy duro para no escandalizarse ante lo que vemos, Manuel Huerta, el mismo que durante años acuñó con desprecio el mote de “el de la moronga azul” para referirse a Miguel Ángel Yunes Linares, hoy se sienta a su mesa, toma café con él, sonríe para la foto y pacta complicidades. ¿Qué dicen en esas mesas? Seguro no se piden disculpas; conspiran.
El enemigo acérrimo de la dinastía Yunes Linares-Márquez, hoy camina de la mano con ellos, el “choncho” Huerta ha vendido su purismo de izquierda a cambio de que le pavimenten el camino rumbo al 2030.
Detrás de este tinglado, la mano que mece la cuna: Adán Augusto López Hernández, el exsecretario de Gobernación y exjefe de la Jucopo en el Senado, vuelve a Veracruz a revivir fantasmas.

No olvidemos que Adán Augusto fue el padrino político del minatitleco Sergio Gutiérrez Luna en su fallido intento por arrebatarle la candidatura a Rocío Nahle, el tabasqueño, arrastrando las sombras de sus nexos en su estado natal, donde se le vinculó con Hernan Bermudez Requena, presunto líder criminal de la “Barredora”, y ex secretario de seguridad pública de su gobierno.

Bueno, pues reaparece para cobrar facturas y tejer una alianza tipo Frankenstein,-uta-tratando de impulsar a Manuel Huerta desde ahora,-como si no supiera que para uno que madruga hay otro que no duerme-confiado en que tiene una estructura clientelar como ex titular de los Programas Sociales del Bienestar, agregándole el supuesto “control” territorial y financiero del clan de los Yunes del Estero, para alcanzar sus objetivos.
Esta embestida desleal en contra de la gobernadora Rocío Nahle, llega en el peor momento, justo cuando su propio gabinete parece empeñado en dinamitar la credibilidad de la llamada “Cuarta Transformación” en el estado con acciones y hechos que descomponen el rostro de los ciudadanos ante abusos e ineficiencias.
Como el imperdonable hallazgo de casi un millón de pesos en medicamentos ya caducados en los almacenes de la institución de Salud, mientras los pacientes con padecimientos oncológicos claman por quimioterapias, un hecho que no solo se califica de ineficacia, sino de una crueldad que debilita cualquier gestión gubernamental, un hecho que debe ser castigado y sancionado severamente, y así, tenemos compras inexistentes, empresas fantasmas, y el nepotismo en todo su esplendor que llega hasta el congreso.

La gobernadora Rocío Nahle, conoce el juego, la purga ya comenzó, cualquier aliado o personero de Manuel Huerta en la estructura de la Secretaría de Bienestar está siendo eliminado,-caso Minatitlán con doña gela-se están cerrando las rendijas, en el cuartel de la gobernadora tienen claro que “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, a que el gordo, ex titular del Bienestar, pase por el filtro de la lealtad“.

En esta contención de daños, la figura de Juan Javier Gómez Cazarin adquiere una relevancia crítica, el “chaparrón” del Bienestar ha operado con precisión de cirujano la tarea de descabezar a los operadores políticos de Huerta que intentaban incrustarse en el entramado estatal, Cazarín se ha vuelto indispensable para que Nahle pueda transitar con cierta gobernabilidad la etapa hacia las elecciones de las diputaciones locales y federales, y el último tramo de su gobierno.

Hoy, Cazarín goza de un poder privilegiado, pero la lealtad es un bien de consumo con fecha de caducidad. ¿Qué pasaría si no le dan nada, a dónde se iría?.
Si algo nos enseñó la mesa del pastel del cumpleaños del senador Yunes, entre el morenismo rancio y el yunismo azul, es que en la política de Veracruz lo inimaginable es lo único que se debe dar por sentado. Al tiempo.
