Un dron ruso se ha estrellado en la madrugada de este viernes, en torno a las 2.00 (una hora menos en la España peninsular) contra un edificio de apartamentos en la ciudad de Galati, en Rumania, próxima a la frontera con Ucrania, según ha informado el Ministerio de Defensa rumano. El impacto del aparato, que golpeó el décimo piso del inmueble y provocó un incendio, ha causado heridas leves a dos personas, una mujer de 51 años y un niño de 14, y ha obligado a evacuar a los residentes del bloque. Pese a que numerosos aparatos aéreos bomba han atravesado la frontera desde la invasión rusa de febrero de 2022, los de este viernes son los dos primeros heridos en suelo rumano. La OTAN y la UE, de las que Rumania es país miembro, han condenado la imprudencia e impunidad con la que actúa Moscú.

La OTAN ha condenado el suceso de forma inmediata y el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, ha estado en contacto con las autoridades rumanas. “El comportamiento temerario de Rusia representa un peligro para todos”, ha manifestado Rutte en un mensaje en la red social X. “Siguen atacando a civiles e infraestructura civil en toda Ucrania. Y anoche quedó demostrado una vez más que las consecuencias de su guerra de agresión ilegal no se detienen en la frontera”.

Por su parte, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha afirmado que el impacto del dron representa una “violación flagrante y grave de la soberanía de Rumania y del espacio aéreo europeo”. “No se puede permitir que Moscú viole el espacio aéreo europeo con impunidad”, ha manifestado la diplomática estonia.

El Kremlin simuló no saber nada del incidente. El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó 15 horas después de los hechos que acababa de ser informado. A pesar de que Rumania confirmó que el aparato era un Shahed ruso, el mandatario reclamó sus restos “para llevar a cabo una investigación objetiva”. “La reacción siempre es que los rusos nos atacan”, ironizó Putin, informa Javier G. Cuesta.

El presidente de Rumania, Nicusor Dan, que se ha desplazado a Galati, ha explicado que, según las primeras pesquisas, el dron ruso entró en el país porque cambió su trayectoria tras ser alcanzado por los mecanismos de defensa del ejército de Ucrania sobre la ciudad ucrania de Reni, aunque subrayó que la responsabilidad por el incidente debe recaer en Rusia.

También ha asegurado que los residentes podían regresar a sus apartamentos, excepto la familia directamente afectada por la explosión. Los dos heridos continúan ingresados en el hospital. Durante su visita a la localidad, el jefe de Estado fue abucheado por varios ciudadanos, que le gritaron “dimisión”.

Como primera respuesta al incidente, Dan ha anunciado que expulsará al cónsul ruso en la ciudad de Constanza, en el sureste del país, y cerrará el consulado. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores rusa, Maria Zakharova, ha dicho que Rusia “responderá rápidamente” a esta medida, informa la agencia estatal de noticias TASS.

Dan también ha señalado que, hasta que Rumania mejore sus defensas aéreas, tiene acuerdos con los aliados de la OTAN para que se trasladen algunos equipos al país. La respuesta de los Aliados, ha agregado, demuestra que existe “solidaridad euroatlántica”.

“Este incidente representa una escalada grave e irresponsable por parte de la Federación Rusa”, ha manifestado el Ministerio de Defensa rumano en un mensaje subido en su perfil de Facebook, en el que dice además que Rumania ha informado al secretario general de la OTAN e instado a la organización a que tome medidas para acelerar la transferencia de capacidades antidrones.

Las autoridades rumanas han señalado que Rusia atacó durante la madrugada del viernes con aeronaves no tripuladas objetivos civiles e infraestructuras en Ucrania, cerca de la frontera fluvial con Rumania. Subrayan que uno de estos aviones fue seguido por los radares hasta Galati, una localidad de casi 220.000 habitantes a orillas del Danubio y cerca de las fronteras con la República de Moldavia y Ucrania.

Se trata de la segunda vez que un dron golpea a esta ciudad. El pasado 25 de abril, uno de ellos se estampó durante la madrugada contra el patio de una vivienda en un barrio periférico. El propietario de la casa, que dormía a esas horas, tuvo que ser ingresado en un hospital tras un ataque de pánico. Por primera vez, las autoridades rumanas evacuaron a más de 500 personas para trasladar el objeto a una explanada y destruirlo.