Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 16 de julio de 2026.
Durante aproximadamente dos décadas, la palabra “bursatilización” fue el epitafio financiero de los municipios veracruzanos, una herencia tramposa de la mal llamada ingeniería financiera en el sexenio de Fidel Herrera Beltrán, esta deuda era un parásito que succionaba las Participaciones Federales de Nanchital, estrangulando cualquier posibilidad de progreso y desarrollo real, los pagos mensuales eran insostenibles.

Con la renegociación y con el fin de este lastre transexenal anunciado por la gobernadora Rocío Nahle, se cierra un capítulo de asfixia, y aquí es donde hay que resaltar al alcalde de Nanchital, José Luis Pérez Salinas, quien tomó una decisión histórica al firmar este acuerdo.
Su firma no es un simple trámite burocrático, fue una acción política de saneamiento financiero que merece ser analizado bajo su justa dimensión, porque no hay que olvidar que él proviene de un partido de oposición.

En nuestro sistema político nacional donde la polarización suele imponerse a la razón, lo hecho por el alcalde nanchiteco destaca con luz propia al entender con altura de miras que, los colores partidistas y las vanas ideologías no pavimentan calles, no mejoran el alumbrado público ni llenan las arcas municipales.
Al estampar su firma para aprobar la renegociación, el munícipe no solo se alineó con la estrategia estatal de la gobernadora Nahle; firmó prácticamente un acta de independencia económica de su municipio.
José Luis Pérez Salinas asumió el costo político de la decisión, demostró sensibilidad y madurez que escasea en la política local, antepuso el bienestar de sus gobernados al dogma de su propio partido, liberar las participaciones federales que estaban secuestradas por los intereses usureros de la bursatilización es, sin duda, el mayor logro de gestión en la historia reciente de Nanchital.

Sin embargo, hay que ver más allá del aplauso.
Por veinte años, la deuda de la bursatilización funcionó como la cortina de humo perfecta para la mediocridad de las administraciones municipales que desfilaron por Nanchital, ante cualquier reclamo de la ciudadanía por falta de pavimentaciones, baches, inseguridad o servicios públicos colapsados, la respuesta de los alcaldes en turno siempre era que los “intereses de la bursatilización nos ahogan”.
Esa cómoda excusa ha muerto, y la sepultó el propio José Luis Pérez Salinas.

Al liberar las finanzas públicas, cada peso liberado debe traducirse en obra pública de calidad, no en más nómina ni en gasto corriente, las colonias y comunidades de Nanchital tienen el derecho histórico de exigir servicios de primer nivel, la transparencia en el uso de estos recursos “recuperados” estará bajo la lupa ciudadana.
La gobernadora Rocío Nahle ha cumplido con su parte al operar el rescate financiero, José Luis Pérez Salinas ha cumplido con la suya al dar el paso al frente y firmar la liberación, habrá más recursos para trabajar, el alcalde de Nanchital tiene una oportunidad de oro que ninguno de sus predecesores tuvo en los últimos 20 años.
El alcalde se ha fortalecido políticamente, más allá de la grilla interna, ha demostrado que sabe jugar en las grandes ligas de la concertación estatal, ahora le toca demostrar que ese mismo pulso firme que usó para firmar la liberación del municipio, lo tiene para seguir gobernando con eficiencia y, sobre todo, lejos de las viejas prácticas de la política que tanto daño le hicieron a Nanchital. Al tiempo.


