“Solo los vecinos más cercanos qué fueron a ver cuando la señora falleció, se dieron cuenta que nadie ayudó, aunque se pidió ayuda y se anunció” empieza el comentario hecho a Imagen del Golfo, sobre lo sucedido aquel 4 y 5 de septiembre luego del deceso de Norma Zarate Reyes, de 51 años de edad, cuyos restos fueron hallados en estado de descomposición en una fosa séptica en un rancho cercano a Tenejapa, en el municipio de Oluta.

La habían arrojado ahí, en bolsas y una lona roja, por su yerno Juan Diego Valencia Román y su hija Angélica Zarate Reyes, quienes presionados por la falta de dinero para darle una sepultura legal, decidieron inhumarla en forma indebida y guardarla en ese hoyo destinado a los desechos fecales, urinarios y de basura doméstica.

Una vecina que decidió comentar lo sucedido, resume esta tragedia que ha conmocionado a los lectores de Imagen del Golfo, y que autoridades ministeriales han desmentido en exclusiva para el corporativo, que la mujer no fue asesinada ni descuartizada como se había difundido al principio ante el silencio informativo de la Fiscalía General de Justicia sobre estos hechos calificados como injustificables pese a la pobreza de la pareja, quien recientemente habían adoptado a un menor de edad, en la misma población, caso del cual aun no existen mayores detalles.

“La señora Gladis Zarate Reyes qué vive en mina , hija de doña Norma, fue quien llevó a doña Norma muy enferma a Tenejapa, con su hermana Angélica, con la excusa de que iban a salir de viaje y no había quien la cuidara, sabiendo ella en las condiciones en las que vivían. En sus días de vida de la señora doña Norma, ella contaba que su hija Gladis, no la cuidaba, ni le daba de comer y que la tenía en una casa de lámina qué se llovía, mientras ella se ponía a tomar” explica el comentario.

“Gladis le dijo a su hermana Angélica, que le iba a estar mandando dinero cada semana, y no recibio ni un solo pesos, luego a la semana, la señora Norma, se puso muy grave, pidieron una ambulancia y la llevaron al hospital, la Hija Angelica, fue quién cuidó a la señora por una semana, y nadie fue ayudarla, a pesar de haber avisado, se le aviso a su hermana de doña Norma, la señora Antonia Zárate y su hermano Juan Zárate, y solo fueron una vez a verla, y le dejaron 300 pesos, para las medicinas y luego se fueron. Y la hija Gladis nunca fue a ver a su mamá ni ayudar a su hermana” se detalla.

El relato asegura que doña Norma, quien padecía diabetes y era hipertensiva, estuvo en el hospital una semana y fue dada de alta, y en un mes la señora tendría otra cita en el hospital, lo cual antes de cumplirse esos 30 días, se puso grave el 4 de septiembre en la tarde y falleció como a las 20 horas.

“Angélica llamó a sus familiares y les dijeron que le hicieran como ellos pudieran que ellos no tenían dinero.
Luego Gladis fue al otro día, ya cuando todo había pasado, y ellos les dijeron la verdad de lo que habían hecho, y de miedo se fueron, porque nadie los apoyo. La hermana de doña norma, Antonio y su hermano Juan Zarate, ya estaba enterados de lo sucedido eso mismo día, todos ya sabían, y no decían hasta de después de casi un mes” aseguró.

“No se justifica lo que hicieron, pero en casos así, sin dinero y de bajos recursos donde la familia les dio la espalda en ese momento , se les cerró el mundo y no supieron que hacer” concluye el comentario, acreditado a una vecina de la pareja.

Las investigaciones ministeriales aseguran que Juan Diego Valencia Román y Angélica Zarate Reyes, quienes ahora son buscados para que aclaren su actuar, acudieron ante el agente municipal de Tenejapa, para pedirle su ayuda e incluso, se voceó en el parlante del pueblo para pedir cooperación, pero nadie respondió económicamente.

Antes de esta tragedia la pareja había adoptado a un menor de edad. Y Luego de los hechos, dejaron al infante con una vecina y se retiraron del poblado. Días antes de que se hallara el cuerpo, que fue el pasado miércoles 7 de octubre, Juan Diego Valencia Román regresó por el niño y desde entonces, nada se sabe de los tres. Se dice que huyeron hacia el estado de Oaxaca.