Una espera burocrática que cuesta vidas
La alarmante escasez de medicamentos antirretrovirales en el Centro de Atención para la Prevención y Atención del VIH/SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) de Coatzacoalcos ha desencadenado una crisis humanitaria y de salud pública en el sur del estado. Pacientes con diagnósticos recientes de VIH enfrentan periodos de espera de hasta dos meses para poder iniciar sus tratamientos médicos esenciales, una alarmante negligencia estructural que ya habría cobrado la vida de dos personas durante el presente mes de mayo de 2026.
La grave situación fue expuesta públicamente por Luis Alberto Ruiz, presidente de la organización civil Coatza VIHve, quien advirtió que las deficiencias acumuladas en el sistema de salud pública estatal ponen en vulnerabilidad directa a una matrícula que supera los 2 mil 500 pacientes originarios de diversos municipios de la zona sur de la entidad.
“Lo que ocurre actualmente en el CAPASITS de Coatzacoalcos es alarmante y refleja una vez más el abandono en el sistema de salud pública en Veracruz. Pacientes con nuevos diagnósticos están enfrentando esperas de hasta dos meses para poder iniciar su tratamiento antirretroviral. Dos meses que pueden marcar una enorme diferencia en la salud física y emocional de una persona que acaba de recibir una noticia que cambia su vida por completo”, fustigó el activista.
Sin personal médico y con largas horas de espera
A la falta de fármacos se añade un severo colapso en la atención operativa del inmueble. El representante de la asociación civil señaló que los usuarios que logran agendar una consulta médica especializada deben soportar filas de hasta tres horas de espera dentro de las instalaciones para poder ser valorados.
Esta problemática se agrava principalmente por la ausencia absoluta de personal médico en el turno vespertino. De acuerdo con los censos y estimaciones de Coatza VIHve, el centro asistencial requiere con carácter de urgencia la contratación de por lo menos dos médicos adicionales para poder desahogar de manera digna y eficiente la alta demanda de la región.
“No se trata de un lujo ni de una petición exagerada, se trata de atención médica básica y digna para personas que necesitan un seguimiento clínico inmediato”, recalcó.
El llamado directo al Gobierno Estatal
El activista consideró inadmisible el contraste entre las narrativas oficiales y la cruda realidad de las clínicas locales, remarcando que el VIH es una condición crónica que demanda una administración ininterrumpida y oportuna de tratamientos para evitar el deterioro del sistema inmunológico.
Ante este panorama, Ruiz lanzó un enérgico llamado de intervención a los altos mandos del sector salud y a la titular del Poder Ejecutivo Estatal: “Resulta inaceptable que mientras las autoridades presumen avances en materia de salud, los pacientes tengan que esperar semanas para recibir medicamentos esenciales. El VIH no espera, la salud no espera. El llamado es para la Secretaría de Salud en la entidad veracruzana y, por supuesto, para nuestra gobernadora Rocío Nahle, para que resuelva esta situación lo más pronto posible”, concluyó.


