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Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 20 de abril del 2026.

​La política veracruzana en el sur siempre ha sido de lealtades qué se diluyen y de cacicazgos de papel, sin embargo, lo que hoy ocurre en el Congreso del Estado y en los distritos clave de la región sur no es solo una reconfiguración de fuerzas; es el síntoma de una decadencia que huele a tinta de periódico propagandístico y a baches en el olvido.

​Resulta ofensivo que mientras los caminos del sur siguen destrozados, y las innumerables necesidades son agendadas para las siguientes promesas de campaña, el diputado Esteban Bautista Hernández, actual mandamás de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, presuma inversiones de cientos de miles de pesos de los diputados morenistas en la impresión de un “periódico” con los supuestos logros de Morena.

​¿Logros, para quién? Para el ciudadano que pierde la suspensión y las llantas de su vehículo en una carretera estatal, o para el que sufre de algún hecho delictivo producto de la inseguridad, llámese la desaparición de algún familiar, ese papel no es más que una propaganda costosa que bien podría haberse convertido en toneladas de asfalto, o en más policías.

El cinismo de gastar nuestros recursos en ensalzar la imagen partidista con el propósito ambicioso y mezquino de seguir gozando del Poder, mientras los distritos claman infraestructura y seguridad, es la grieta en un proyecto que prometió ser “diferente”.

​La causa de la debacle y el rechazo ciudadano contra Esteban Bautista no es una suposición; son números fríos que pone bajo la lupa que el supuesto “hombre fuerte” de la sierra ha pasado de ser un referente a un activo tóxico, su derrota en todos los municipios del sur, incluyendo la humillación de perder en su propia casilla en Tatahuicapan, lo ha obligado, en una maniobra desesperada, a “migrar” a otro distrito político, buscando una candidatura o una plurinominal.

​Su-presunta-mudanza política a San Andrés Tuxtla, donde ya se dice que pasó de sembrar camote a “sembrar” residencia, es el reconocimiento tácito de que en su tierra ya no es profeta, sino un personaje repudiado, y es que, Esteban Bautista cambió la lucha social por la acumulación de privilegios, convirtiéndose en aquello que alguna vez juró combatir.

​El abandono es visible, por ello, el panorama en Cosoleacaque se perfila más como una batalla de estructuras contra apellidos, y es que en este distrito se baraja el nombre de Xochitl Molina, titular de Cultura, para la diputación local, y a Miguel Ángel Vázquez Bonilla para la federal, ambos bajo el cobijo de la alianza Morena-Verde, dejando fuera a un PT que parece ser el convidado de piedra en esta ocasión, sin embargo, subestimar a los Vázquez Parissi es un error que el Verde y Morena podrían pagar caro.

​Mención aparte merece Chucho “El Búfalo”, Uribe, alcalde de Las Choapas, y es que, tras el desplante de la gobernadora Rocío Nahle, quien lo desconoció públicamente después de que Esteban Ramírez Zepeta lo invitó a sumarse a las filas guindas, muchos esperaban su retiro atrás de su escritorio, pero no fue así.

​Uribe ha capitalizado el “desaire” para redoblar su presencia en el distrito, su figura pública crece, es la alternativa real frente a figuras como Ingrid Calderón, cuya gestión en el Congreso local se ha limitado únicamente al nepotismo, y a levantar el dedo, sin presentar una sola iniciativa. Ah, y no hay que perder de vista a Maria José, majo Uribe, presidenta del DIF de Las Choapas. Al tiempo.