¿Qué hacer ante una fuga de amoniaco? Protección Civil emite recomendaciones para evitar intoxicaciones
Ante el riesgo que representa una fuga de amoniaco, Protección Civil recomienda a la población tomar medidas preventivas y actuar de inmediato para evitar la exposición a esta sustancia química, cuyos vapores pueden ocasionar afectaciones en los ojos, la piel y el sistema respiratorio.
El amoniaco es un gas incoloro que se distingue por su olor penetrante. La exposición a concentraciones elevadas puede provocar irritación intensa de nariz y garganta, tos, dificultad para respirar, quemaduras e incluso lesiones graves.
¿Qué hacer ante una fuga de amoniaco?
Entre las principales recomendaciones se encuentra alejarse inmediatamente del área donde se perciba el olor a amoniaco y evitar acercarse para identificar el origen de la fuga.
La población debe tomar en cuenta las siguientes medidas:
- Alejarse de la zona afectada y evitar el contacto directo con el gas.
- Retirarse en dirección contraria al viento o hacia un sitio seguro, siguiendo las indicaciones de las autoridades.
- No intentar reparar válvulas, tuberías o instalaciones dañadas.
- Evitar permanecer en espacios abiertos cercanos a la fuga.
- No tocar líquidos o superficies que pudieran estar contaminados.
- Reportar inmediatamente la emergencia al 911.
- Mantenerse informado mediante canales oficiales y atender las instrucciones de Protección Civil.
¿Qué hacer si el gas llega a una vivienda?
Si las autoridades indican permanecer bajo resguardo, se recomienda cerrar puertas y ventanas, apagar los sistemas de ventilación que introduzcan aire del exterior y evitar salir hasta recibir nuevas instrucciones.
En caso de que se ordene evacuar, la población deberá retirarse por las rutas establecidas y alejarse del área de riesgo. No se debe regresar a recoger pertenencias mientras continúe la emergencia.
Síntomas de exposición al amoniaco
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) advierte que la inhalación de concentraciones elevadas puede ocasionar irritación severa de las vías respiratorias, tos, opresión en el pecho y dificultad para respirar.
Si una persona presenta síntomas de exposición, debe recibir atención médica inmediata. En caso de contacto con los ojos o la piel, es necesario enjuagar la zona afectada con abundante agua y solicitar asistencia médica.
Las autoridades también advierten que algunos efectos respiratorios pueden manifestarse horas después de la exposición, por lo que es importante no ignorar los síntomas.
La atención de una fuga debe quedar exclusivamente en manos de personal especializado y equipado para responder a emergencias químicas.


