Dos meses de “vía crucis” para derechohabientes
La falta de mantenimiento en el Hospital Regional de Pemex ha pasado de ser un inconveniente técnico a un grave problema de derechos humanos. A través de redes sociales, la usuaria Kasandra Río exhibió las deplorables condiciones que enfrentan diariamente pacientes y familiares en el área de hospitalización y especialidades, donde los elevadores cumplen ya más de dos meses fuera de servicio.
Esta situación afecta directamente a adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes con movilidad reducida que acuden a consultas en la segunda planta del nosocomio, ubicado en la colonia Petrolera de Minatitlán.
“Suban como puedan”, la respuesta del personal
De acuerdo con los testimonios recogidos en plataformas digitales, la respuesta del personal médico y administrativo ante la falla ha sido calificada como “insensible”. Denuncian que, lejos de ofrecer soluciones de traslado o habilitar consultorios en planta baja, se limitan a reagendar citas o pedir a los derechohabientes que “busquen la manera de subir” por las escaleras.
“Ojalá esta publicación pueda llegar a las personas indicadas y no hagan caso omiso. Mi único objetivo es que puedan dar una solución”, expresó la denunciante, reflejando el sentir de decenas de familias que han visto cómo la salud de sus parientes se pone en riesgo ante el esfuerzo físico innecesario.
Silencio oficial ante las quejas
A la denuncia de Kasandra Río se han sumado múltiples comentarios de usuarios que han compartido imágenes de las complicaciones en el área de especialidades. Las críticas señalan que, a pesar de ser un hospital de una de las paraestatales más importantes del país, la infraestructura muestra un evidente abandono.
Hasta el cierre de esta edición, la directiva del Hospital Regional de Pemex no ha emitido ningún comunicado oficial ni ha establecido una fecha tentativa para la reparación de los equipos, mientras la comunidad petrolera y derechohabientes en general continúan padeciendo las deficiencias del servicio.


