Estados Unidos ofreció a México colaboración en la lucha contra el crimen organizado y anunció que puede proporcionar información detallada sobre la ubicación de los principales cárteles de la droga. La declaración fue hecha por el Secretario de Estado, Marco Rubio, luego de que el Gobierno estadounidense designara a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, en una medida que también incluyó a grupos criminales que operan en su territorio, como el Tren de Aragua y la Mara Salvatrucha.
En una entrevista con la periodista Catherine Herridge, Rubio enfatizó que la intención de Estados Unidos es trabajar de manera conjunta con México para enfrentar a estos grupos delictivos. “Podemos proporcionarles mucha información sobre quiénes son y dónde están ubicados”, afirmó.
Agregó que esta designación implica restricciones diplomáticas y económicas, dificultando el acceso de estas organizaciones al sistema financiero, el alquiler de almacenes para distribuir drogas o armas, y el lavado de dinero a través de empresas fantasma.
El Departamento de Estado estadounidense incluyó en su lista de organizaciones terroristas a seis cárteles mexicanos:
- Cártel de Sinaloa
- Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)
- Cártel del Noreste (antes Los Zetas)
- Nueva Familia Michoacana
- Cártel del Golfo
- Cárteles Unidos
Rubio aclaró que la nueva clasificación no implica una intervención militar en México, pero sí la aplicación de medidas más estrictas contra estas organizaciones si intentan operar dentro del territorio estadounidense.
Drones de la CIA sí vigilan a los cárteles del narcotráfico en México (Foto temática)
Explicó que, en caso de que los cárteles representen una amenaza directa para Estados Unidos o crucen la frontera, se tomarán acciones inmediatas a través de agencias como ICE, el FBI, la DEA y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Por su parte, el Gobierno de México respondió con el envío de dos iniciativas de reforma a la Constitución para fortalecer la soberanía nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la propuesta de modificación a los artículos 19 y 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de prevenir cualquier injerencia extranjera derivada de la decisión de Washington.
Las iniciativas fueron turnadas a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos para su análisis y dictamen.
La acción del Gobierno mexicano surge en medio de preocupaciones sobre la posibilidad de que Estados Unidos emprenda operaciones más agresivas, como ataques con drones, contra los cárteles dentro del territorio nacional, tras la designación de estos grupos como terroristas.


