La OTAN es una alianza defensiva. Es algo que en la Organización del Tratado del Atlántico Norte se recalca en todo momento. Pero en los últimos meses el discurso está cambiando. Porque sí, el objetivo principal sigue siendo el mismo, pero la amenaza de Rusia está forzando esa modificación. Y tras la última amenaza de Vladimir Putin, que ayer llegó a señalar que si Europa quiere guerra, la tendrá, el propio secretario general de la Alianza, Mark Rutte, ha sido el que ha endurecido el tono.
“La OTAN es una Alianza defensiva. Seguiremos siendo una Alianza defensiva. Pero que no haya duda: estamos listos y dispuestos a hacer lo necesario para proteger a nuestros mil millones de ciudadanos y asegurar nuestro territorio”, ha afirmado el máximo responsable de la Organización en la rueda de prensa con la que, este miércoles, ha puesto fin al encuentro de ministros de Exteriores que ha tenido lugar en Bruselas.
Esta clara advertencia de Rutte se suma, además, a otra muy importante que encaja en el mencionado cambio de tono: la que en EL MUNDO lanzó Almirante Cavo Dragone, máximo responsable militar de la OTAN, la pasada semana: “Tal vez tengamos que lanzar una acción preventiva donde haya drones preparados contra la OTAN”.
El ambiente prebélico en Europa es cada vez más evidente y palpable. Hasta hace poco, los servicios de inteligencia apuntaban que Rusia podría atacar antes de 2030, pero informes de Países Bajos o Alemania apuntan a que esto se podría producir ya en dos años. Por su parte, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ya dijo el pasado mes de octubre en el Parlamento que Europa ya está en una situación de “guerra híbrida“.
Por ello, y volviendo al discurso de Rutte, la OTAN sigue insistiendo tanto en que es necesario progresar en el rearme. “Los aliados europeos y Canadá están aumentando significativamente su aportación, un avance bienvenido que demuestra nuestro compromiso compartido. Pero debemos hacer más, y todos los aliados deben asumir su parte para garantizar que estemos preparados y que la responsabilidad se comparta de manera justa. Los ministros debatieron la planificación en curso para trazar un camino creíble hacia el compromiso asumido en La Haya: invertir el 5% del PIB anual en Defensa. Esto garantizará que podamos desarrollar y adquirir las capacidades esenciales para nuestra defensa colectiva, incluidos sistemas avanzados de defensa aérea”, ha recalcado.
Esta vez no ha habido mensaje para España, pero la postura de la OTAN es clara: el Gobierno tendrá que invertir más del 2,1% con el que afirma que será capaz de hacer frente a las capacidades asignadas. Y “pronto” se sabrá. Tanto como en el primer semestre de 2026, que es cuando se harán los primeros exámenes a los países aliados.
Rutte también ha vuelto a ensalzar la figura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que es “la única persona en el mundo” que puede desbloquear el “estancamiento” de la guerra en Ucrania. Y aunque el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, no se ha desplazado hasta Bruselas para asistir a la reunión, el secretario general ha restado importancia a esta relevante ausencia y ha vuelto a insistir en que el compromiso estadounidense con la OTAN es total.
Respuesta de Moscú a Trump
Y también este miércoles, y después de ese “Rusia no tiene intención de luchar contra Europa, pero si Europa empieza, estaremos listos“, de ayer, Moscú ha evitado los compromisos con la propuesta de paz de Trump. Pero, al mismo tiempo, tampoco quieren perder la batalla del relato y aparecer como los que obstaculizan la solución para la paz.
El Kremlin ha apuntado que el presidente Putin ha aceptado algunas propuestas de Estados Unidos para poner fin a la guerra en Ucrania y rechazado otras, y que Rusia está dispuesta a reunirse con los negociadores estadounidenses tantas veces como fuera necesario para llegar a un acuerdo.
El portavoz presidencial, Dimitri Peskov ha asegurado a los periodistas al día siguiente de la cita que sería erróneo decir que Putin ha rechazado las propuestas estadounidenses, aunque de nuevo no dijo cuáles. Y ha señalado que la reunión –la séptima en este formato– ha sido un primer intercambio de opiniones cara a cara sobre estos asuntos. Putin ha aceptado algunas de las propuestas y rechazado otras en lo que era un proceso de negociación normal, ha afirmado Peskov.


