Xalapa, Ver. — A poco más de seis meses del silbatazo inicial, el Gobierno del Estado de Veracruz, a través de la Secretaría de Turismo (Sectur), ha comenzado a trazar la hoja de ruta para integrar a la entidad en la fiesta del futbol. Aunque Veracruz no albergará partidos oficiales, las autoridades han presentado un Plan Especial con un objetivo claro: convertir al estado en la “playa oficial” y el destino de descanso predilecto para los miles de aficionados que arribarán a la Ciudad de México.

La estrategia: “A dos horas del Azteca” Aprovechando la cercanía geográfica con la capital del país —una de las tres sedes oficiales en México—, el plan veracruzano se centra en captar el turismo internacional que buscará alternativas culturales y gastronómicas entre partido y partido.

“Queremos que el aficionado que vaya al Estadio Azteca sepa que a pocas horas tiene el mar, la selva y la historia de Veracruz. No somos sede de cancha, pero seremos subsede turística y cultural”, señalaron fuentes estatales durante la presentación de los ejes preliminares del proyecto.

Seguridad y Carreteras: Los pilares Conscientes de que la movilidad es clave, el plan contempla un refuerzo inédito en la seguridad de las carreteras que conectan con el altiplano, específicamente la autopista Veracruz-Puebla-CDMX. Se prevé la instalación de “Corredores Seguros” con mayor presencia de la Guardia Nacional y módulos de asistencia turística bilingüe para garantizar el tránsito fluido de los visitantes extranjeros.

Fan Fests y Cultura Jarocha La zona conurbada Veracruz-Boca del Río será el epicentro de la celebración local. Se proyecta la instalación de Fan Fests masivos con pantallas gigantes en plazas públicas y zonas de playa, donde se transmitirán los partidos en vivo, acompañados de muestras gastronómicas, son jarocho y artesanías.

Además, se busca involucrar a la región de las Altas Montañas (Orizaba y Córdoba) como puntos de paso obligado, ofreciendo ecoturismo y café de altura a los visitantes europeos y norteamericanos que se esperan para la justa mundialista.

Derrama económica Empresarios hoteleros y restauranteros de la zona conurbada ya han iniciado mesas de trabajo con las autoridades para capacitar al personal y certificar servicios, estimando que el “efecto rebote” del Mundial 2026 podría dejar una derrama económica histórica para el sector servicios de la entidad durante el verano de ese año.