120 años iluminando el desarrollo de México

Este día, la ciudad de Minatitlán se viste de gala para conmemorar el CXX Aniversario de su refinería, hoy denominada oficialmente Refinería Gral. Lázaro Cárdenas. El recinto no solo es un complejo industrial, sino la auténtica “cuna de la industria petrolera nacional”, al ser la primera planta de refinación establecida tanto en México como en toda América Latina.

El evento conmemorativo contó con la presencia de figuras clave del sector y el gobierno local:

  • Ing. José Manuel Rocha Vallejo, Subdirector de Producción de Petrolíferos.
  • Ing. Daniel Edmundo Lira Ponce, Gerente de la Refinería Minatitlán.
  • Lic. Jorge Wade Zúñiga, Secretario General de la Sección 10 del STPRM.
  • Lic. Guillermo Reyes Espronceda, Presidente Municipal de Minatitlán.

Un legado de lucha obrera y unidad

Durante la ceremonia, se destacó que la refinería ha sido testigo mudo pero firme de las luchas históricas de sus trabajadores. En sus instalaciones se forjaron los ideales de justicia laboral y bienestar comunitario que dieron origen a la organización sindical, pilar fundamental de la defensa de los derechos de la clase trabajadora en el sur de Veracruz.

Motor de la Soberanía Energética

Más allá de su innegable valor histórico, la Refinería de Minatitlán se mantiene como una pieza estratégica del Sistema Nacional de Refinación. Con su procesamiento diario de combustibles, la planta sigue moviendo al país y fortaleciendo la soberanía energética de México en un mercado global cada vez más complejo.

“Es una historia viva hecha por su gente, por su compromiso y por su amor a esta tierra. Que su llama siga encendida por muchos años más”, se escuchó durante el emotivo mensaje dirigido a las generaciones de familias petroleras que han encontrado en esta industria un sustento y un futuro.

Impacto social y económico

Para Minatitlán y la región sur, la refinería representa el motor económico que ha permitido el crecimiento de la zona. A 120 años de su fundación, la visión de esta obra de ingeniería sigue vigente, transformando vidas y manteniendo la esperanza de miles de veracruzanos que ven en “la flama” el símbolo de la resiliencia y el desarrollo regional.