El presidente estadounidense ha anunciado un alto el fuego de tres días en la guerra entre Rusia y Ucrania. Donald Trump ha precisado que duraría del 9 al 11 de mayo, ambos inclusive. Afirmó que se trataba de una propuesta suya y agradeció a Vladimir Putin y a Volodimir Zelenski su aprobación.

Moscú ha confirmado la declaración de Trump en boca del asesor del Kremlin Yuri Ushakov. El presidente Zelenski ha confirmado en redes sociales que Kiev había recibido el consentimiento de Rusia para un intercambio de prisioneros. “También debe establecerse un alto el fuego los días 9, 10 y 11 de mayo”, escribió.

A principios de mayo, el Ministerio de Defensa ruso declaró unilateralmente un “alto el fuego” del 8 al 9 de mayo. Tras lo cual Zelenski, también unilateralmente, anunció un “alto el fuego” que entraría en vigor el 6 del mismo mes. Pero ambos bandos continuaron combatiendo durante esos días.

“Este alto el fuego incluirá la suspensión de toda actividad militar y un intercambio de 1.000 prisioneros de cada país”, ha dicho Trump, que ha señalado que “esta solicitud la hice directamente yo, y agradezco enormemente su aceptación por parte del presidente Putin y el presidente Zelenski”.

Espero que sea el principio del fin de una guerra muy larga, sangrienta y dura. Continúan las conversaciones para poner fin a este gran conflicto, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial, y cada día estamos más cerca de lograrlo”, añadió en redes sociales.

Por la tarde Zelenski emitió decreto muy llamativo —y probablemente deliberadamente irónico o propagandístico— en el que anunciaba que “autoriza” la celebración del desfile del Día de la Victoria en Moscú el 9 de mayo de 2026 y ordenaba excluir la Plaza Roja de los objetivos ucranianos durante el desfile. El documento afirma que lo hace “por razones humanitarias”, pero a la vez admitió que responde a conversaciones con la parte estadounidense el mismo 8 de mayo.

Putin anunció una tregua similar el año pasado, que duró tres días, pero que no fue acordada con Kiev. En esta ocasión fue tras una llamada telefónica con Putin el 29 de abril, cuando Trump apuntó que se estaba negociando un alto el fuego temporal.

El alto el fuego llega en un momento en el que los ucranianos han logrado algunos resultados positivos en el frente y justo cuando Moscú está especialmente preocupada por la posibilidad de un ataque ucraniano en la capital rusa coincidiendo con el desfile del Día de la Victoria, que cada 9 de mayo conmemora la derrota de los nazis a manos de la URSS.

Ahora el principal negociador de Ucrania, Rustem Umerovestá en Miami para una serie de reuniones con representantes estadounidenses, tratando de reactivar unas conversaciones de paz que se han estancado en los últimos meses. El principal punto de discordia se encuentra en la región de Donetsk, al este de Ucrania. Moscú exige que Kiev retire sus tropas de las zonas de la zona que no ha logrado conquistar en su invasión a gran escala de cuatro años. Ucrania insiste que no cederá el territorio que sigue controlando.