Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 8 de junio del 2026.
En política el aplauso fácil suele confundirse con el trabajo, mientras una buena parte de la clase política veracruzana vive en un estado de campaña permanente-acelerados, ansiosos y gastando cartucho antes de tiempo-,en Coatzacoalcos se ejecuta una estrategia distinta, una de pasos calculados, de esos que no hacen eco al caminar pero que van dejando una huella firme, profunda, y visible.

El alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García ha entendido que el poder no te posiciona con alardes, se consolida con resultados, apenas han bastado seis meses de su administración municipal para mover el eje político del sur de Veracruz, no con discursos incendiarios, sino alineando los astros de la obra pública con la visión de la gobernadora Rocío Nahle.

Gobernar Coatzacoalcos nunca ha sido una tarea fácil, la gente de aquí está muy politizada, es una ciudad que exige como castiga, sin embargo, Rosaldo García entró al relevo con un diagnóstico claro y, sobre todo, con la madurez política de quien sabe que los ciudadanos no se mantienen con ideología, sino con servicios públicos eficientes.
Los datos duros de su administración comienzan a sepultar las inercias del pasado, aquí algunos datos, por ejemplo el servicio del transbordador, históricamente, una caja negra de fugas financieras, hoy registra un crecimiento sostenido mes con mes en sus ingresos, el proyecto de equipar la comisión del agua con paneles solares no es solo un acierto ecológico, es un blindaje operativo para evitar que los ciudadanos se quede sin el líquido vital por adeudos o fallas energéticas, así, hoy se atiende con eficiencia la limpia pública, educación, deporte, seguridad.



Eso es tener sensibilidad administrativa y política para entender que Coatzacoalcos no es cualquier municipio; es el corazón del Corredor Interoceánico, la joya de la corona del desarrollo industrial y energético del país, y es aquí donde la visión de Pedro Miguel Rosaldo cobra una dimensión estatal, el alcalde no está jugando a la política aldeana o a la improvisación, ha sabido tejer su estrategia local para que encaje a la perfección con las magnas inversiones anunciadas desde Coatzacoalcos en su mañanera por la Presidenta Claudia Sheinbaum, y por la gobernadora, Rocío Nahle.

Hablar del Acueducto “La Cangrejera” o del futuro Puente Coatzacoalcos 3, requiere de un interlocutor local confiable, qué garantice certeza jurídica en el territorio, el alcalde de Coatzacoalcos ha venido haciendo eso, preparando el terreno para que la inversión pública, privada, local y federal se haga presente.


Los habitantes de este municipio ven a un alcalde comprometido, directo, con menos “rollo” y más resultados.

El mensaje político más contundente para Pedro Miguel Rosaldo García no se dio en una oficina a puerta cerrada, sino en el asfalto, cuando se anunció el histórico retiro de la caseta del Puente Coatzacoalcos I, ahí la mandataria estatal fue clara al reconocer públicamente que él “la ayudaba mucho en su trabajo”, después vino la presidencia municipal.
En la liturgia del poder, y en los buenos entendedores, ese es un espaldarazo que define rumbos.
El próximo año el calendario electoral volverá a encender las pasiones, las apuestas en las mesas políticas ya colocan el nombre de Pedro Miguel Rosaldo García en la boleta para una diputación,-veremos que decide-un salto natural para quien se ha convertido en el jefe político indiscutible en base a resultados, nada de inventos, tiene bien estructurado su proyecto político, y lo maneja en tiempos.

Finalmente, lo interesante es que este proyecto no ha sido producto de la improvisación electoral, fue diseñado con rumbo mucho antes de que Rocío Nahle, la hoy gobernadora, tomara la protesta de ley, mientras otros buscan la foto, Rosaldo consolida su liderazgo.

A la administración municipal aún le quedan tres años y medio de camino, pero el mensaje de estos primeros seis meses es fuerte y claro: frente a la política del reflector, Coatzacoalcos hoy experimenta la política de los hechos, Pedro Miguel Rosaldo García camina despacio porque sabe exactamente a dónde va, y en ese trayecto, está transformando el presente y el futuro del Puerto. Al tiempo.

