El constante patrullaje de la Guardia Costera de la Secretaría de Marina ha logrado inhibir significativamente el paso de embarcaciones que transportaban migrantes indocumentados por las costas de la congregación de Tonalá, reveló el capitán Julio Alor, responsable de la Capitanía de Puerto local.

Según explicó, esta práctica era común hasta hace poco más de un año, cuando se registró un trágico naufragio de una de estas lanchas que trasladaba centroamericanos, hecho que dejó varias víctimas mortales, entre ellas mujeres y menores de edad. A partir de ese punto, se intensificaron las labores de vigilancia y control marítimo.

De acuerdo con reportes de pescadores y habitantes, era frecuente observar lanchas que aparentemente navegaban vacías a toda velocidad, de este a oeste —siguiendo la orientación geográfica del litoral de Agua Dulce— con la intención de evadir los puntos de inspección migratoria establecidos en la región.

VIGILANCIA

Aunque no se descarta que algunas de estas embarcaciones aún crucen de noche, el despliegue de fuerzas navales ha reducido notablemente el tráfico ilegal.

Actualmente, los accesos marítimos están bajo vigilancia permanente de personal de Infantería de Marina en tierra, patrullas en altamar y sobrevuelos constantes con helicópteros y drones no tripulados.

El capitán Alor reiteró que los puertos en la zona, incluidos los ubicados en Tonalá y sus inmediaciones, están bajo control operativo de la Marina, lo que ha desalentado las rutas clandestinas empleadas por traficantes de personas.